Se trata de aquellas que superan la barrera de los cien mil dólares y que se relacionan con las compras y alquileres en sitios "de lujo" que apuntan a un público de alto poder adquisitivo.
La actividad petrolera era la demanda para la oferta de alquileres. De todas formas hay opciones en las riberas.
Neuquén > No todos los neuquinos viven en una casa de dos pisos, con cinco ambientes, el río frente a la ventana, la cancha de golf a dos cuadras y seguridad privada en la puerta todo el día. Sólo las familias de alto poder adquisitivo tienen viviendas en los -cada vez más- barrios cerrados a orillas de los ríos Limay y Neuquén. Los especialistas advierten que las ventas están paradas pero que el lujo no se terminó con la crisis petrolera.
En la ciudad hay un caso emblemático, el primer gran country lleno de misterio y poder, el Rincón Club de Campo. Allá, debajo de la Legislatura provincial, reina la naturaleza y la calma en sus calles. Las camionetas importadas tipo 4x4 con hijos de uniforme circulan por el flamante asfalto que pagaron entre todos. El lujo no es ostentación, es un estilo de vida.
En los últimos años, la oferta de productos similares se multiplicó por las orillas de la ciudad. El Boca Hue, La Zagala, Costa Nogal, Sauces del Limay, La Peregrina, entre otros, se levantan sobre la ribera. Sin embargo, con la caída en la producción del petróleo durante el año pasado, la demanda de compra y alquiler de viviendas de lujo y lotes cayó mucho.
"Antes, la venta de inmuebles que valían entre 120 y 150 mil dólares era moneda corriente, ahora no superan los 90 mil dólares las pocas operaciones que se hacen", señaló el propietario de una prestigiosa inmobiliaria del centro.
Según algunas vecinas del Rincón Club, es notable la disminución de gente en el barrio luego de la crisis petrolera. "Antes los petroleros eran los que alquilaban las casas, traían a sus hijos del extranjero a vivir aquí, por la seguridad y el lindo clima que hay, ahora se fueron todos y muchas casas están vacías, no se las pueden alquilar a nadie", señaló una vecina del country.
Estilo de vida
La vida tras las barreras de entrada es un misterio para la mayoría de los ciudadanos neuquinos. El acceso está denegado a menos que no sea con expresa autorización del habitante de una casa. Hay guardias de seguridad por todos lados. Las casas son mansiones que compiten por su belleza arquitectónica. Los patios son inmensos, con piletas propias, camionetas, varios autos, motos, lanchas y cuatriciclos.
"La gente competía por demostrar quién tenía más, pero en los últimos meses la situación cambió, muchos resignaron algunos de estos gustos para seguir viviendo en un lugar tranquilo y con seguridad", reflexionó una de las socias del Rincón Club.
Sin embargo, para vivir allí hay que tener un alto poder adquisitivo. Los alquileres de las casas oscilan entre 4 y 6 mil pesos más 900 de expensas y 900 pesos de gastos sociales obligatorios. Los terrenos valen 150 dólares el metro cuadrado en los barrios o countries que ya están consolidados. En los que están en marcha sobre el Limay se pueden conseguir lotes a 60 dólares el metro cuadrado, "pero cuando se asienten y se vendan más van a subir al mismo precio. Ahora la venta está totalmente parada porque la oferta es mucha, hay demasiados loteos en marcha", señaló el propietario de la inmobiliaria.
Cambios
A pesar de esta disminución, los vendedores de propiedades de lujo aseguran que la demanda, una vez pasada la crisis, se mantiene. "Ahora la gente invierte en departamentos céntricos de una o dos habitaciones. Diminuyó algunos gastos, sacrificó vacaciones con el objetivo de seguir viviendo en barrios cerrados con seguridad o con tal de continuar mandando a los chicos a la escuela privada", argumentó el martillero.
"Sin embargo considero que esto no es malo, estábamos viviendo en una burbuja, la gente alquilaba cualquier cosa por precios altísimos, que no lo valían. Ahora se dieron cuenta que es insostenible", agregó.
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