El ENRE decidió postergar los trabajos hasta después de que se realice la audiencia pública. "Queremos que quienes objetan la obra tengan la posibilidad de informarse", sostuvo el gerente general de EDET, Günther Hofmann
Sucede que el 8 de noviembre es el día en que fue realizará la nueva audiencia pública con el objetivo de que los vecinos de la ciudad puedan informarse sobre los pormenores del emprendimiento energético, que prevé una inversión de $ 27 millones.
Ayer, el gerente general de EDET, Günther Hofmann, confirmó a LA GACETA que pese a contar con todas las habilitaciones requeridas, la obra se paralizará durante un mes. "Es necesario aclarar a la comunidad que en el día de ayer se le comunicó a la empresa, en su carácter de ejecutor de la obra, la suspensión de los trabajos. Conforme nos informan las autoridades de la Provincia, en coordinación con el directorio del ENRE, han decidido brindar a todos los sectores que alegan objeciones a la obra, la oportunidad de participar y acercar toda la información que resulte pertinente para esclarecer la conveniencia o no de la radicación de la estación transformadora en el lugar seleccionado", sostuvo Hofmann. El directivo de la empresa expresó que con la realización de la nueva asamblea se podrá desarrollar un ámbito de diálogo entre las partes. "Esto les va a permitir a los vecinos y a los diferentes sectores de la sociedad que exteriorizan objeciones, a esclarecer sus dudas. También podrán proponer alternativas técnicas respecto de la ejecución de la obra. Tal espacio permitirá corroborar la conveniencia, necesidad y seguridad de la instalación que se proyecta, especialmente, teniendo en cuenta que el crecimiento de la demanda provocó la saturación de las instalaciones existentes", agregó.
"Queremos trasladar tranquilidad a la gente respecto de la seguridad y conveniencia de la instalación que se construye. EDET fue, es y será una empresa comprometida con la comunidad", aseguró el gerente general de la distribuidora de energía.
Acompañado por el cuerpo de directivos que lo secundan, explicó que la obra surgió como una necesidad ante la mayor demanda que deriva del crecimiento económico en el Gran San Miguel de Tucumán y ante la consecuente saturación del sistema de transporte. "Tucumán registra un crecimiento sostenido en su demanda eléctrica. En 2011 hubo un crecimiento extraordinario. En enero de 2012 se verificó un aumento del consumo interanual del 18%, que duplicó la tasa interanual promedio de los últimos cinco años, que ascendía al 7,3%", precisó Hofmann.
El inicio del conflicto
El jueves 13, los concejales oficialistas de la capital aprobaron una excepción al Código de Planeamiento Urbano para que el techo de la estación transformadora pueda ser cuatro metros más alto que lo permitido por ordenanza: 10 metros como máximo para este tipo de emprendimientos. Inmediatamente, sobrevino la polémica ya que el proyecto de ordenanza -ingresó con el guiño de la Casa de Gobierno- fue aprobado de sopetón: sin el dictamen de las comisiones de trabajo correspondientes. Incluso, fue promulgado un día después de la sesión por el intendente Domingo Amaya.
A medida que pasaron los días, ambientalistas y dirigentes de la oposición alertaron que la construcción de la planta eléctrica en pleno centro podría ser perjudicial para la salud de los vecinos. Luego de varias asambleas, los vecinos del Barrio Sur decidieron acudir ayer a la Justicia provincial.

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