Se frena la tala de árboles

Los álamos que la Provincia recomendó sacar del barrio Brigadier López fueron el eje de la reunión que ayer durante casi dos horas se llevó a cabo en el Corralón Municipal.
Acordaron esperar para extraer los 81 álamos hasta el 15 de marzo, mientras se rectificará o ratificará la decisión de la extracción de los ejemplares.

Sacar un árbol siempre es un motivo de polémica.

Sacar un árbol siempre es un motivo de polémica.

Ante la secretaria de Servicios, Espacios Públicos y Medio Ambiente de la Municipalidad de Rafaela, Mónica Garrappa; estuvieron debatiendo la presidente de la vecinal, Laura Castelain; el vicepresidente, Jorge Salcedo; algunos vecinos del barrio, la Ing. Anabel Albrecht de Espacios Verdes; y los integrantes de la Asociación Amigos de la Vida.

Luego del detalle de los 81 álamos que por su condición deben ser removidos, sobre un total de 300 existentes en el barrio; y teniendo en cuenta que seis ya fueron retirados, el planteo de la ONG, así como de habitantes del sector, fue el de hacer paulatina la remoción de los ejemplares, compatibilizada con el inicio de la reforestación desde ahora, para agilizar los tiempos y no generar en el barrio espacios desiertos tan repentinamente.

Con altibajos en el tono del debate, con idas y vueltas sobre los mismos puntos de discusión, la Ing. Albrecht, encargada del arbolado local, que fuera asesorada por la Provincia para definir el destino de los ejemplares, explicó que por la misma competencia que propone la naturaleza esta alternación de nuevas especies con las de mayor porte no permitirían un correcto desarrollo.

Cabe destacar que desde que el barrio se inundara en 2009 comenzó la polémica por la remoción de árboles, luego de la caída de varios, sumado esto al deterioro de raíces por el zanjeo que se hizo en el lugar, e incluso por la intervención de obras públicas en la base de sustentación de cada una de las especies, donde los frentistas no estuvieron ajenos, el debilitamiento de los álamos se hizo más notorio. Por eso se procedió en los ejemplares más afectados a un rebaje de la copa, con una poda que terminó afectando al interior de los troncos y agilizó el proceso de secado o afección de los mismos. Son 47 los que tuvieron recortes en las copas; y 33 deben ser retirados aunque no hayan tenido poda previa.

Por momentos Garrappa se impuso al sostener que no se iba a detener el proceso de extracción, al hacérsele el planteo del motivo de debate para la reunión, la postura se fue flexibilizando; y luego de pedir a Amigos de la Vida que consigan el aval de una autoridad provincial superior en el sector para frenar los trabajos, accedió la funcionaria a generar un plazo hasta el 15 de marzo, en el cual, luego de la presentación de una carta al Ministerio de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente, solicitando la presencia provincial nuevamente en Rafaela, para la rectificación o ratificación de la decisión de extracción de ejemplares, se pueda determinar cómo sigue esta acción.

Sacar un árbol siempre es motivo de polémica, más aún si forman parte de la estructura de un barrio, contando con décadas de desarrollo. Los planteos cruzados siempre se van a dar, sin embargo es para destacar que se haya podido arribar a una mediación, de cierta forma, en la que no sean ni vecinos ni Municipio ni Amigos de la Vida los que definan el destino inevitable de estos árboles, ya sea en los próximos meses, o con un trabajo paulatino a unos dos años.

La urgencia de la extracción es para preservar las vidas humanas, ya que hubo casos de caída de árboles sobre propiedades, poniendo en riesgo a los habitantes del barrio. Nadie discute esta prioridad, pero sí se cuestiona la celeridad, habiéndose pasado de podas preventivas hace unos meses, a la definitiva excavación de los mismos árboles.

Este punto intermedio que ya comenzó a correr, permitirá un repaso del análisis, ejemplar por ejemplar, que pueda aportar un cronograma para el retiro de cada uno, pudiendo así contemplar cada una de las posturas sobre el caso.

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