En los primeros dos meses del año se retrajo el mercado. Cayó la venta de materiales.
Neuquén > El arranque del 2012 le puso un freno a la fiebre de la construcción en Neuquén. A tono con el resto del país, y en medio de un escenario de expectativa ante las señales de desaceleración de la economía, los inversores decidieron ralentizar las obras en marcha y frenar los proyectos.
Aunque no existe un indicador que mida la actividad a nivel provincial, sí hay algunos indicios que dan cuenta el menor ritmo en la construcción. Los despachos de cemento portland a la provincia, por ejemplo, cayeron un 1,4 por ciento en el primer bimestre de este año, en comparación con 2011. Se trata de la primera baja desde la crisis del 2009.
Pero también en la mano de obra parece haber una retracción. Aunque los indicadores del Instituto de Estadísticas y Registro de la Construcción (IERIC), aseguran que se incrementó la cantidad de personal registrado en el arranque del año, desde la Cámara de la Construcción (Camarco) delegación Neuquén aseguran que hay cada vez más obreros disponibles.
“En Neuquén Capital era complicado conseguir mano de obra calificada el año pasado, o el anterior. Desde hace algunos meses venimos recibiendo llamadas o visitas de gente que supo trabajar con nosotros y que ahora está buscando trabajo”, señaló Juan Bialous, secretario de Camarco en la provincia.
Menos materiales
El empresario aseguró que se venden menos materiales de obra, sobre todo aquellos necesarios para el arranque de una obra, como hierro u hormigón. “Esto es una señal de que el inicio de construcciones está frenado. Las que ya están en marcha, en tanto, avanzan, pero a un ritmo más lento”, graficó.
“En la ciudad se ven muchas obras grandes, ya sea edificios o PH. Salvo algunas que tienen un buen ritmo, las otras van lento: se ven pocas personas en edificios de 12 ó 14 pisos, cuando normalmente debería haber entre 20 y 50 personas”, indicó.
Obra pública
Biaolus también señaló que en este momento “hay muy poca obra pública”. El Estado es, justamente, uno de los principales motores para el sector, sobre todo en el interior de la provincia, donde la presencia de inversiones privadas es menor.
En cuanto a la obra familiar, aseguró que no menguó. “Depende de la capacidad de ahorro. Crédito hay poco, pero alguno hay: eso es lo que se ve en lugares como Neuquén y Mari Menuco, en caso de gente con capacidad adquisitiva, en barrios cerrados por ejemplo”, remarcó.
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