Un freezer, el único elemento recuperado tras seis asaltos en El Trapiche

El hombre que tenía el artefacto dijo que pagó 600 pesos por él y que lo compró en la feria del trueque.
Sólo una de las investigaciones de los seis asaltos que hubo en El Trapiche y en las cercanías entre 2011 y el 17 de julio de 2012 derivó en una detención y en la recuperación de una de las cosas sustraídas. Ese bien –es un freezer que los delincuentes se llevaron colmado de comestibles del camping “Los Almendros” el 20 de abril de este año– está en poder de su dueño, Gustavo “Rulo” Fleitas. Quien fue arrestado quedó en libertad, pero vinculado a la causa. La Policía y la Justicia dicen que no hay elementos que den cuenta de que haya participado del atraco en ese lugar de esparcimiento.

Hubo una singularidad en el hecho en “Los Almendros”. Los ladrones entraron empuñando armas, pero con las caras desnudas. Por eso, un empleado, Raúl Vicente Fernández, dijo que si los volviera a ver, podría reconocerlos. Él y un vecino estaban en el quincho cuando irrumpieron dos de los cuatro delincuentes que vieron.

Cabe la posibilidad de que otro u otros cómplices los hayan esperado afuera, en algún vehículo, para escapar con las cosas.

Según Fleitas, unos dos días antes vio a unos hombres merodear. Tiene sospechas de que eran los ladrones, que hacían las tareas de vigilancia previas al atraco.

El propietario precisó que además del freezer con los comestibles le llevaron cortadora de fiambres, balanzas, materiales de construcción, bebidas, garrafas, amoladoras, cables, soldadoras. Calculó que le sustrajeron entre 100 y 120 mil pesos en bienes, que había empezado a acopiar en ese quincho tras una mudanza. Le robaron pocos días después de que se trasladara.

Una fuente de la causa admitió que el robo en el camping fue particular en otro aspecto: de allí, a diferencia de aquellos sufridos por José Pérez, Ricardo Olivera Aguirre, José Venezia, Juan Carlos Marini y Mary Ruocco, no se llevaron plata. “Sí, es verdad. Pero el golpe tuvo otra finalidad, proveer de materiales que la banda necesitaba para organizarse, para la logística”, dijo.

La recuperación del freezer fue lograda por policías de la División Delitos, quienes trabajan junto a efectivos de la Comisaría 17ª en las averiguaciones por la media docena de asaltos.

“Cuando estábamos trabajando la causa recibimos la información de que ese artefacto se había vendido. Un inspector de Delitos, que manejaba el dato, cruzó al hombre que lo había comprado en la avenida Lafinur”, resumió una fuente policial.

Precisó que el hombre es un boliviano de apellido Rueda. Al parecer, vive en Mendoza. Según la Policía, explicó que había adquirido el freezer en la feria del trueque que se monta los fines de semana en la vereda oeste de la avenida Lafinur. Dijo que había pagado por él 600 pesos, contó un policía.

“En realidad, sabemos que no lo compró ahí, sino en El Volcán. El tiene ahí un terrenito”, contó el informante.

El hombre “dijo que viajaba una vez al mes a esa localidad para recolectar flores, porque hacía artesanías e ikebanas, que ese pedacito de terreno tenía un sembradío de flores”, contó un jefe policial. Y calificó su versión como “inconsistente”.

El informante dijo que secuestraron el artefacto y que Rueda quedó vinculado a la causa. Ariel Parrillis, secretario del Juzgado del Crimen Nº 2, le dijo a El Diario de la República que fue procesado por encubrimiento, un delito que es excarcelable. Por eso quedó en libertad.

Pero para Parrillis, el hallazgo de ese bien era sólo la punta de una madeja que la Policía debía empezar a tirar, para llegar al quid de la cuestión, los autores del robo. No hubo pruebas de que Rueda hubiera tenido participación directa en el asalto en “Los Almendros”. Pero, por las dudas, el hombre no volvió más a San Luis, contó otro investigador de la fuerza.

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