El kirchnerismo busca alzarse con el control del peronismo tanto bonaerense como nacional. Mientras tanto, el entorno de la presidenta Cristina Fernández decidió paralizar la actividad en ese órgano partidario
Para ello ya dieron el primer paso la semana pasada, cuando, en la sesión del Consejo nacional, se prorrogó el mandato de Daniel Scioli hasta el año próximo y se conformó una Comisión de Acción Política (CAP), dominada por kirchneristas puros, para supervisar todas las actividades internas.
El gobernador bonaerense blanqueó sus intenciones de ser Presidente en 2015, y la estructura partidaria más grande de Latinoamérica -con más de un millón y medio de afiliados- puede ser una herramienta crucial en esa búsqueda. Para impedirlo, entonces, la otra instancia del plan kirchnerista es lograr momentáneamente la parálisis del PJ bonaerense.
Un consejero nacional con llegada a la Casa Rosada define que “resulta evidente que, el día del encuentro en la sede de la calle Matheu, Cristina señaló a sus amigos en el PJ nacional, y ahí no estaban Daniel (Scioli) ni Cristina Alvarez Rodríguez”.
“En algún momento se va a reunir el PJ provincial, porque Cristina Alvarez quiere asumir. El problema es si puede, porque depende de Balcarce 50 para ello. Por estas horas, las relaciones, evidentemente, no pasan por su mejor momento, aunque se van a terminar acomodando”, prosigue.
Sostiene que “recién entonces se podrá constituir el Consejo, porque la ministra de Gobierno no puede exponerse a asumir en medio de un vacío del kirchnerismo y acentuar más el aislamiento del Gobernador, ahora en la Provincia”.
Recién cuando las aguas entre kirchneristas y sciolistas se calmen podrá volver a reunirse el Consejo bonaerense, votar la aceptación de la renuncia a la presidencia de Hugo Moyano y ungir a su reemplazante, la ministra Alvarez Rodríguez.
Mientras tanto
El ala más K del Consejo le bloqueó a Scioli el partido, al congelar virtualmente las actividades del PJ nacional, postergar las elecciones de autoridades para marzo de 2013 y conformar una CAP, una suerte de comisaría política interna que reporta directamente a Olivos.
Más importante aún: en el último encuentro del PJ se dispuso una cláusula para que el Consejo bonaerense “se constituya, se reúna, designe autoridades y fije fecha de elecciones, pudiendo optar por hacerlas este año o el 31 de marzo del próximo”.
Es que a fin de 2012 se debería elegir la nueva conducción partidaria, en reemplazo de la que desembarcó junto a Alberto Balestrini en 2008. Pero los kirchneristas lograron incluir ese punto para que la elección se unifique con la del PJ nacional, del 31 de marzo de 2013.
Para ese momento el cristinismo espera tener un candidato propio para conducir el partido, o una tropa de consejeros ultraleales, con la cual obstaculizarle la boleta al Gobernador, si su postulación se torna inevitable.





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