Así lo aseguraron usuarios del servicio de transporte urbano de la ciudad. Desde la UTA aseguran que están "en alerta" y concejales opositores advierten por una maniobra para subir el costo del boleto. En promedio, Indalo vendió 165 mil viajes mensuales menos por mes este año en relación a 2011.
Tanto Indalo como BRT -la empresa que gerencia la venta del boleto a través de Monedero- no quisieron explicar a qué le adjudicaban la baja de 165 mil boletos mensuales, casi un millón y medio menos en lo que va del año en comparación con 2011. Desde el gremio de la UTA, Rubén Flores manifestó que los choferes están en alerta. "Nos preocupa que puedan tomar esto de la baja en la venta de pasajes para suspender personal", explicó.
Indalo tiene alrededor de 360 trabajadores, planta de personal que no varió en los últimos años. A través de la página web del Ministerio del Interior y Transporte de la Nación, se supo que la empresa recibió hasta agosto un subsidio acumulado de 27.873.773 pesos, del cual el 68% va destinado a los sueldos del personal y un 24% a combustible. "Es preocupante que la gente no ande en colectivos, pero entendemos que desde la empresa y la Municipalidad están trabajando para remediarlo", dijo Flores, quien pensó que la baja se debe a las modificaciones en los recorridos, el valor del boleto o la situación económica de los usuarios.
Gente
Ayer al mediodía, en las paradas ubicadas en la primera cuadra de la avenida Olascoaga, la gente se quejó de la impuntualidad de los colectivos. Osvaldo Ortiz se toma dos Indalo por día y los fines de semana el Colonial hasta Centenario. "Ése es mucho mejor porque es puntual y es más barato", sintetizó.
La frecuencia es la principal causa. María Leguiza estaba esperando al ramal 11A hacía más de media hora, cuando decidió irse. "Todos los días padezco a Indalo", afirmó. "La causa principal de que baje la cantidad de pasajeros, para mí, es que no pasan los colectivos. Es tan simple como eso", recalcó. La línea que usa para ir hasta su casa pasa cada 45 minutos, pero no tiene una frecuencia que se respete, por lo que es una lotería saber a qué hora va a pasar. Cuando no lo soporta más llama a su marido para que la pase a buscar o se toma un taxi, pero no lo puede hacer siempre.
Con menos opciones, Magdalena Gramajo esperaba sentada al 10B sobre la avenida. Va hasta Balsa Las Perlas, no tiene otra forma de ir que no sea en colectivo así que se lo toma con filosofía y espera. "Cada vez está más caro", aseguró.
Ediles criticaron el servicio
Neuquén > Los concejales de la ciudad se hicieron eco de la baja en la venta de pasajes de Indalo. Para Hugo Righetti (MPN) se debe a la calidad del servicio. "No mejoró, no es eficiente. Me llama la atención que la empresa, recién vendida, informe la caída de la venta de boletos", señaló. Desde UNE, Mariano Mansilla expresó que el servicio era deficiente antes de firmarse la nueva concesión y que "ahora se deterioró más porque no hay control municipal". Y analizó que con las noticias de que Nación congelará los subsidios y que la Municipalidad no ampliará su aporte de 200 mil pesos mensuales "parece que hay un mensaje entre líneas de que quieren aumentar el boleto y esto no es más que preparar el terreno". Dijo que se necesita "una fuerte decisión política" para mejorar el servicio y descartó que no sea un negocio rentable. "Los sueldos son bajos, al mínimo del convenio, las horas extras se las desdoblan y se las pagan en negro, tienen subsidios de Nación y del Municipio, quieren obtener la mayor rentabilidad con el menor costo posible, como todo empresario. Esto demuestra la debilidad de los gobiernos municipales que no supieron hacer lo que debían hacer para frenarlo". Para Mercedes Lamarca, de Libres del Sur, la gente busca alternativas para trasladarse cuando tiene un servicio "deficiente, inoperante e incómodo". "A eso hay que sumarle que es carísimo y con la posibilidad de que vuelva a aumentar", dijo.
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