El diputado nacional y líder del partido Unión Celeste y Blanco visitó Junín y llamó a conformar un “frente de unidad nacional” para derrotar al kirchnerismo en las urnas el año que viene. El 7D y el 8N.
-Siempre hemos tenido la buena costumbre de caminar, de recorrer y de escuchar, porque nos resulta imposible representar a quienes no escuchamos. Pero hoy nos trae a Junín una actividad que tiene que ver con un taller de violencia de género, que es un flagelo que la sociedad está empezando a conocer, o a reconocer –porque hace mucho que existe-. Y nuestra preocupación es que podamos plantearle a la sociedad que esto existe. El otro motivo de la visita es una reunión de todos los dirigentes de los 19 distritos de la Cuarta Sección Electoral, para conversar de política y de la situación actual.
-¿Está tratando de echar raíces en la Provincia con estas recorridas?
-Más que echar raíces, estamos fortaleciéndolas. Nosotros venimos construyendo en la provincia de Buenos Aires -si me remonto a mi experiencia- desde 2005, con distinta suerte. Supimos ganar elecciones, hemos perdido elecciones, y de eso uno aprende.
-¿Qué se juega el país en las elecciones legislativas de 2013?
-La libertad. Ante el contraste de la realidad con el “relato”, el kirchnerismo trata de socavar y silenciar las voces disonantes con lo que ellos quieren escuchar. Y ahí va la libertad de prensa y atrás, la libertad de las personas.
-¿Por eso es importante sumar legisladores de la oposición?
-Creo que lo que vamos a hacer, y espero que lo podamos lograr, es ganar la elección, pero en nombre de la libertad y la unidad de los argentinos. No se puede construir un país dividido, peleando todos los días, con odio, remontando fantasmas, persiguiendo gente, apretando a la Justicia. Esto excede el marco partidario y el marco de las personas. Por eso hacemos una fuerte convocatoria a la unidad.
-¿Percibe disconformidad de los ciudadanos con el Gobierno?
-Se ve y es creciente. La actitud de la Presidenta es incomprensible desde la responsabilidad que tiene. Parece que todos los días se tiene que pelear con alguien y no resolver la inseguridad, la falta de infraestructura, la inflación. Y eso está causando una erosión en el oficialismo. Ahora nadie va a donde no hay dónde ir; lo que nosotros tenemos que construir es precisamente una alternativa.
-¿Esa alternativa, se daría a través de un frente electoral?
-Cuando hablamos de defender la libertad, que en términos concretos es esta Constitución, el federalismo, la independencia de la Justicia, hablamos de cuestiones básicas. Y ahí no creo que haya diferencias partidarias. No es que nosotros convocamos a la unión, porque no corresponde. Pero nos gustaría ver una mesa redonda con todos los dirigentes que compartimos esto, en igual condición.
-Jorge Macri declaró en una reciente visita a este diario que Mauricio Macri había quedado un poco dolido con usted… ¿Es así?
-Las veces que he hablado con Mauricio nunca noté eso. Sigue siendo mi amigo y una persona que conozco y valoro. Y él siente lo mismo por mí. No hay ningún tipo de condición adversa. Además, la política hoy está por encima de lo personal y los dos sentimos una enorme responsabilidad.
-¿Se puede redituar el triunfo en las urnas de 2009?
-Creo que sí. La gente está preocupada, enojada, decepcionada y con vocación de vivir tranquila.
-¿Qué le reclama el ciudadano a la oposición?
-Creo que la expresión ciudadana del 13 de septiembre fue espontánea, firme y concreta. Le reclamaban al Gobierno y nos reclamaban a nosotros también.
-¿Qué va a pasar el 8 de noviembre?
-Creo que se viene una manifestación importante. Tal vez no tenga tanta espontaneidad, pero también va a haber un reclamo sobre nosotros. Yo soy plenamente conciente de eso. No estamos todavía a la altura de las circunstancias.
-Ese reclamo hay que canalizarlo en las urnas…
-Sí, pero para que eso suceda el ciudadano tiene que volver a confiar en que un espacio político no solamente representa el descontento, sino también la alternativa. No nos vamos a volver a equivocar.
-¿En qué consistió esa equivocación?
-Creo que nos ganaron los egoísmos y los personalismos, y nos olvidamos de que estaba Néstor Kirchner en frente. Y Kirchner hizo dos cosas cuando perdió la elección: cambió la Ley Electoral y cambió la Ley de Medios, porque entendió que si no cambiaba esas dos cosas, probablemente su Gobierno podía seguir perdiendo elecciones. A casi tres años de haberse votado la Ley de Medios, todos sabemos qué implica: que haya una sola voz y esa es la voz del oficialismo. Esto es gravísimo.
-¿Cómo se le puede ganar al kirchnerismo?
-Mi convicción es que nos tenemos que unir todos aquellos que estamos convencidos en defender ciertas cuestiones: esta Constitución, la independencia de la Justicia, los valores del federalismo, una política férrea de seguridad, cuestiones centrales. Y esto es un argumento más que convincente para sentarse a la mesa.
-¿El descontento es sólo de la clase media o es también de los sectores bajos?
-El peronismo, que no es el kirchnerismo, tiene un entramado muy fuerte en los sectores sociales más necesitados. Los conozco bien, los milito, los camino y conozco el descontento de la gente. La inflación está haciendo estragos en los que menos tienen. Para ellos la inseguridad es un dato de hace mucho tiempo, pero la plata no alcanza de verdad. Y esto es una enorme injusticia, porque el impuesto inflacionario es el impuesto más injusto y excluyente que uno puede tener.
-¿Cómo analiza el 7D?
-Todos tenemos que cumplir con la ley, sin excepción. Lo que sí es verdad es que el Gobierno está teniendo actitudes y procedimientos para presionar a la Justicia de una forma que claramente rompe el equilibrio de los poderes y que no sólo es inapropiada, sino ilegal.




Comentá la nota