El intendente asumió su segundo mandato en la ciudad del este. En el peronismo lo dan como seguro ministro de Agua y Energía. Dijo que no habló con De la Sota.
El intendente remarcó la solvencia financiera de las arcas municipales y la reducción de la deuda por más de 30 millones de pesos, que permitieron la reestructuración de la administración y el saneamiento económico del municipio.
En buena parte de su exposición, puso énfasis en las diferentes obras públicas realizadas, como fueron el pavimento, bacheo, iluminación, cloacas, desagües, ampliación de red de gas natural y la compra de maquinaria municipal.
Dentro de los anuncios más importantes, ratificó la creación de la Secretaría Municipal de la Vivienda, con un fondo de siete millones de pesos para la compra de nuevos lotes y una inversión de tres millones de pesos para renovar el Centro Cívico de la ciudad.
La gran incógnita. Pero las expectativas en las palabras de Llaryora estuvieron puestas en descubrir alguna señal que develara la incógnita sobre su futuro político. Pero hasta el próximo lunes, cuando tome juramento a sus nuevos secretarios, parece que se mantendrá el misterio. En los últimos días, el intendente intentó dejar de lado las versiones sobre su posible incorporación al gabinete del electo gobernador José Manuel de la Sota como ministro de Agua y Energía, pero su posible partida cada vez toma más fuerza por los pasillos del Palacio Tampieri, sede del gobierno local.
Tras conocerse la posibilidad de sumarse al gabinete provincial, dirigentes y representantes de distintos sectores productivos locales apoyaron el supuesto desembarco del intendente sanfrancisqueño al equipo delasotista.
Llaryora indicó que todavía no se reunió con el gobernador electo para conocer las características y alcances de la cartera que tendría a su cargo. Algunos allegados al joven dirigente justicialista sostienen que a pesar de que es un puesto clave y que tendrá que lidiar con graves problemas como son las crisis hídrica y energética, esto sería un “desafío” que está dispuesto a asumir. Sin embargo, la falta de un referente para continuar su gestión en San Francisco es uno de los principales temas que deberá resolver. Sus opositores acusan a Llaryora de tener un estilo personalista y por ello no se desprenderá totalmente de su gestión.
Lo cierto es que todavía no hay un sucesor a la vista.
La mayoría de las miradas se centra en la figura del ex secretario de Salud, Gustavo Klein, quien anoche asumió como presidente del Concejo Deliberante de la ciudad de San Francisco.
Datos
Gran candidato. El intendente de San Francisco, Martín Llaryora, inició anoche su segundo mandato. Sin embargo, persisten las dudas sobre si seguirá en su actual cargo, porque en el peronismo se lo da como seguro titular de una de las carteras que creará José Manuel de la Sota: el Ministerio de Agua y Energía. En San Francisco, apoyan el desembarco provincial de Llaryora.


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