El futuro ministro de Hacienda dijo que seguirá el mismo camino que su antecesor Aldo Molina. “Hay que ser austeros, medidos, evitar los gastos superfluos y vigilar los ingresos”, resaltó.
¿Le sorprendió el ofrecimiento realizado por el Gobernador para ocupar el Ministerio de Hacienda?
No fue sorpresivo, ya que formo parte de un equipo de gobierno y estamos a disposición del Gobernador para ocupar aquel lugar que él piensa que es el más adecuado para cumplir con nuestras funciones. José Luis Gioja sabe que vengo del mundo de los números, además, ya fui Secretario de Hacienda.
¿Seguirá con la misma política económica que se está implementando en la Provincia desde 2003 a la fecha?
Sí, porque está es una política de gobierno, decidida por la máxima autoridad. No es una política de un ministro o de otro. Este gobierno de Gioja estableció cuentas ordenadas, equilibrio fiscal, no déficit, es lo razonable. No podemos gastar más de lo que tenemos.
¿Hay que ser muy prudentes a la hora de invertir?
No le escapo a las deudas, si hacen falta se tienen que tomar, pero para invertir y luego tener una rentabilidad social, económica, que me permita recuperar esa inversión, pero no endeudarse para gastos corrientes. Siempre hay que ser austeros.
Existen varios provincias que por no ser prudentes, austeras, están en una situación económica delicada.
Cada uno administra como quiere y como puede. San Juan está lejos de esa realidad que viven muchas provincias, porque hay una política económica responsable. Tenemos que seguir por el mismo camino. Hay que ser austeros, medidos, evitar los gastos superfluos y vigilar muy de cerca los ingresos.
¿Qué quiere decir vigilar muy de cerca los ingresos?
Controlar fundamentalmente la evasión, que el que tenga que pagar, pague lo que tiene que pagar. Vamos a seguir con la política de reducir a la mínima expresión que se pueda la evasión y a controlar el cumplimiento.
¿Le preocupa la disminución de fondos que llegan desde la Nación a la Provincia?
Por supuesto. Todavía San Juan tiene una muy fuerte dependencia, más del 75% del total de los ingresos son de coparticipación. Se ha observado que existe una caída, leve, pero caída al fin. Y si los gastos se incrementan, en el tiempo hay coalición y se comienzan a desequilibrar las cuentas.
Si bien todavía no asumió en el Ministerio, ¿habrá cambios?
Siempre está en mente. Lo primero que voy a realizar es lograr tener un conocimiento total del lugar, de los números y la situación. Todavía no hablé con la gente, algo que voy a hacer cuando sea ministro. Por ahora, comenzaré a trabajar con la gente que acompañó al ministro Aldo Molina, y luego, observaré que sucede, ya que muchas veces cuando se va un funcionario, algunos que lo acompañaron dicen: cumplí un ciclo, me retiro. También analizaré que áreas hay que reforzar.
¿Cuándo asume en el Ministerio de Hacienda?
Eso lo define el Gobernador, pero creo que será a la brevedad.
Hablemos de su paso por el EPSE. ¿Quedan muchos proyectos pendientes en esa área?
Existen bastantes proyectos que se están manejando. El EPSE es una empresa en donde estoy desde su inicio, y en distintos cargos, primero como síndico, luego como vicepresidente y después como presidente.
Gracias a la gestión del EPSE se construyó Caracoles y ahora Punta Negra.
La empresa se creo para destrabar ese tremendo conflicto y frustración que eran Caracoles y Punta Negra. Fue un arduo trabajo de revivirlos, darle otra forma jurídica y en eso cumplió un rol fundamental el EPSE.
En materia de diques, están construyendo Punta Negra. ¿Qué proyecto sigue?
Ya tenemos hecho un 33% de Punta Negra y estamos trabajando para continuar con Tambolar.
¿Se avanza con los diques?
Con Caracoles, Punta Negra y Tambolar podríamos tener todo un año de agua embalsada, es decir que el río podría no traer agua y nosotros seguir viviendo sin ningún tipo de inconvenientes.
¿Qué avance tiene el proyecto del dique Tambolar?
Tenemos la factibilidad técnica- económica del Tambolar. Hay que revisar un diseño ejecutivo, que es algo viejo, y estructurar el financiamiento. De aquí, a tres años, cuando se concluya Punta Negra, tendríamos que estar en condiciones de comenzar con el Tambolar.
¿Qué pasa con el proyecto de El Horcajo?
Estamos un poco más atrasado porque hay estudios muy viejos, de fines de 1950, que no llegan a constituir ni siquiera una factibilidad técnica.
¿También tuvieron que poner en funcionamiento a Cuesta del Viento?
Cuando asumió Gioja la gobernación, la central hidroeléctrica estaba parada porque la máquina funcionó 28 días, se rompió y estuvo abandonada más de un año. El Gobernador la pasó en concesión a EPSE para que arregláramos la turbina. Desde el 2007 se la reparó y está funcionando.
¿Otro proyecto fue el de la energía fotovoltaica?
Fue una política de Estado. Se empieza construyendo en Ullum la planta piloto que inyecta energía fotovoltaica a la red eléctrica, la primera en Latinoamérica. Esa fue la última fase de una cadena de valor, porque el objetivo principal es lo que se llama Proyecto Solar San Juan. Lo que se pretende es hacer un polo tecnológico en nuestra provincia. Es un inmenso desafío, un megaproyecto.
¿Qué se consiguió con la exploración de hidrocarburos?
Si bien en San Juan se habían realizado campañas cuando el dominio del petróleo era nacional, la Provincia no tenía información. Fue una tarea importante, de relevar esos datos que estaban dispersos en los distintos estudios que se realizaron en San Juan, también se definieron los bloques y se hizo un proceso de licitación. Hubo dos áreas que se estuvieron explorando y llegaron a la etapa de perforación. Actualmente existe otra área, Niquivil, que está en la primera fase de exploración.
¿Considera exitoso ese proceso?
Los resultados, uno dice, no fueron exitosos porque no se consiguió una yacimiento comercialmente explotable, pero creo que la calidad de información que tenemos ahora nos hace mucho más apetecible para seguir explorando.
¿Su sucesor tendrá mucho trabajo en el EPSE?
Tendrá muchísimo trabajo porque los proyectos abundan en esta empresa.


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