En francia murieron otras diez personas en la calle

La organización no gubernamental Muertos de la calle ("Morts de la rue") asegura que sus estadísticas son minuciosas, reúnen las denuncias de familiares y vecinos, pero la realidad puede ser "diez veces peor", aclaran. Durante el mes de julio, diez personas murieron en las calles francesas, mientras que 264 habían fallecido durante el primer semestre.
De manera que, en lo que va del año, ya suman 274 personas. Esos números gélidos son los que describen mejor que nada la crisis en una de las superpotencias de la zona euro.

Una caminata por París alcanza para ver que son cientos y cientos los que no tienen dónde vivir y por eso piden un euro a quien pase caminando junto a ellos. Suelen estar en las puertas de los bancos, de los supermercados y panaderías, algunos llevan carteles que piden "por favor" que se los ayude para que puedan "comer". "Fueron los grandes ignorados de la campaña presidencial", aseguran los integrantes del colectivo "Muertos de la calle" que buscan “interpelar a la sociedad y honrar a los muertos”, según explican.

El 19 de junio pasado, se reunieron al borde del canal Saint-Martin y pegaron afiches con los nombres de los honrados o con los lugares donde fallecieron, cuando no pudieron saber cuál era su identidad. Para este mes de julio, algunas de las inscripciones dicen: "13 de julio, un hombre en Nice, 60 años"; "Ibrahin, 15 años, en Meaux"; "10 de julio, Igor Schleine, 41 años, Lille" o "16 de julio, Olivier Franck, 34 años, en Paris 13".

Ni Ibrahin ni Igor ni Olivier pudieron escapar a las estadísticas que señalan que el promedio de vida para quien está en situación de calle es de 48 años, contra los 80 que viven quienes tienen una casa, un trabajo y gozan de buena salud.

Son muy pocos los que recuerdan a los SDF, como los llaman en Francia, los "sin domicilio fijo", pero los suficientes como para que la información que divulgan –aunque no tengan presencia en los "grandes" medios de comunicación–, llegue a otros miles de rincones del mundo y tal vez, esperan, sirva para revertir la situación.

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