Será el próximo martes; crece la movilización estudiantil y peligra el abastecimiento de nafta
PARIS. Las protestas contra la reforma del sistema de pensiones que impulsa el gobierno de Nicolas Sarkozy continuaron ayer por tercer día consecutivo, mientras que los principales sindicatos convocaron a una nueva huelga para el martes próximo, indicio de que el conflicto amenaza con prolongarse por tiempo indefinido.
"Las organizaciones sindicales piden a los senadores no adoptar esta reforma injusta", expresó un comunicado de la intersindical, al término de una reunión celebrada ayer, durante la cual las ocho principales centrales obreras de Francia decidieron convocar a otra huelga para el martes 19.
Será la sexta jornada de movilizaciones y cuarta de huelga, desde principios de septiembre, contra la reforma de pensiones que establece aumentar de 60 a 62 años la edad mínima legal para jubilarse y de 65 a 67 para cobrar una pensión completa. Tendrá lugar en vísperas de la votación en el Senado del proyecto de ley, que ya fue aprobado por la Asamblea Nacional (cámara de Diputados) el 15 de septiembre.
El movimiento en contra de la reforma del sistema jubilatorio, que ayer fue ratificada en enérgicos términos por Sarkozy, se radicalizó en los últimos días y, según analistas, la disputa podría estar cerca de un punto crucial, ya que los sindicatos presumen huelgas más largas y buscan un apoyo social más amplio.
Las primeras acciones, de hecho, incluyeron huelgas de 24 horas, mientras que la última se ha prolongado desde el martes, cuando 3,5 millones de personas ?según los sindicatos? protestaron en las calles, en lo que se consideró la mayor jornada de reclamo de los últimos 15 años en Francia.
El movimiento sindical contra la reforma, además, recibió esta semana el apoyo de miles de estudiantes, que participaron masivamente en la manifestación del martes y que, desde entonces, han perturbado el desarrollo normal de las clases en institutos y universidades. Según datos de la UNL, el principal colectivo que reúne a los estudiantes secundarios, ya habría más de 700 establecimientos educativos tomados.
Con pancartas que rezaban "Desocupados hasta los 30 años, jubilados a los 67. Resistamos; no queremos esta sociedad", miles de estudiantes que se oponen a la iniciativa volvieron a marchar ayer en distintos puntos del país. La televisión local, además, mostró imágenes de estudiantes volcando cestos de basura, erigiendo barricadas en medio de una avenida parisiense y muy vigilados por la policía en varios sitios. En la región de Val-de-Marne, en el sudeste de París, en tanto, fueron detenidos unos 15 estudiantes por arrojar proyectiles contra la policía.
También trabajadores del sector ferroviario, de las refinerías y, en menor medida, de los transportes públicos de París secundaron ayer la huelga contra la cuestionada reforma, que el gobierno asegura que es necesaria para sanear las finanzas y retener la excelente calificación crediticia del país.
La empresa pública de ferrocarriles aseguró que el 20,3% de sus trabajadores secundó ayer la huelga, en descenso con respecto a anteayer, cuando fueron un 24% y con el pasado martes, cuando alcanzó al 40%.
Falta de combustible
Diez de las 12 refinerías del país, por su parte, continuaban ayer paradas, lo que amenaza con provocar problemas en el abastecimiento de combustible. El principal puerto petrolero francés, Fos-Levera, además, cumplió ayer 18 días de paro, lo que ha llevado al sector a advertir que la falta de combustible en lugares específicos podría afectar a partes de Francia desde mediados de la próxima semana.
El gobierno, sin embargo, aseguró ayer que tiene reservas para un mes si no se multiplican las compras por precaución. "No habrá escasez", declaró el secretario de Transporte, Dominique Bussereau.

Comentá la nota