Los bombardeos sobre los islamistas radicales son permanentes. François Hollande dispuso el envío de más soldados y de blindados
Francia siguió llevando el peso de la operación, con bombardeos de las zonas de conflicto y en la retaguardia de los tres grupos rebeldes, los islamistas tuareg de Ansar Dine, los yihadistas de Mujao y Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI). Las acciones galas permitieron detener el avance de los rebeldes en el este del país, aunque el ministro de Defensa, Jean-Yves Le Drian, señaló que todavía no se ha recuperado la ciudad de Konna. En el frente del oeste, donde es más activo AQMI, se mantiene la lucha en torno a la ciudad de Diabali, a unos 400 kilómetros al norte de Bamako, recuperada la víspera por los insurgentes y que sigue siendo escenario de combates.
Francia ataca esencialmente desde el aire, pero los primeros blindados, procedentes de la base francesa de Abiyán, han comenzado a llegar a Bamako para ser desplegados en el frente en las próximas horas.
En tanto, París vivió ayer una jornada poco común, plagada de oficiales armados tanto en las estaciones de subte, como en sus principales monumentos y paseos. "Francia está al tanto del peligro de posibles ataques terroristas debido a la intervención", con esas palabras, explicó el ministro del Interior, Manuel Valls, las nuevas disposiciones que generan un estado de tensión inusitado. Valls agregó que "la amenaza a largo plazo en Mali es aún mayor, porque podría llegar a convertirse en un centro de entrenamiento de terroristas".
En el medio de su visita a los Emiratos Árabes Unidos, para participar en la Cumbre Mundial de Energía Futura, Hollande adelantó los nuevos pasos. "Por ahora hay 750 efectivos y los incrementaremos en el futuro", aseguró el presidente. A su vez, explicó que los rebeldes se esconden entre la población en Diabaly, que está situada a 400 kilómetros de la capital, Bamako. "El objetivo es expulsarlos, destruidos o capturados de ser posible para que no puedan actuar en el futuro", afirmó.
Hollande también advirtió que el despliegue bélico prometido por la Unión Africana tardará más de una semana. Hasta entonces, sólo los efectivos franceses y malienses aunarán fuerzas. Países como Níger, Burkina Faso, Senegal, Togo, Nigeria y Benín prevén respaldar al gobierno de Mali con una tropa panafricana de 3300 efectivos.
París lanzó la semana pasada su ataque contra los insurgentes después de que el gobierno local solicitara la intervención francesa para frenar el avance rebelde hacia el sur. «

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