Lo reveló la Dirección de los servicios de inteligencia. Posibles motivos: prohibir el velo islámico en la vía pública y la actividad de tropas francesas en territorio afgano
“Todas los indicadores están en rojo. Francia está en el punto de mira”, afirmó ayer Bernard Squarcini, jefe de la Dirección Central de Inteligencia Interior.
En una entrevista publicada hace una semana por el Journal du Dimanche, Squarcini ya había advertido de que la amenaza de un ataque en suelo francés “nunca había sido tan grande” como hasta ahora.
“Esto es similar a la situación que atravesó Francia en 1995, cuando se produjeron una ola de atentados”, sentenció el funcionario.
Las declaraciones realizadas por el ministro del Interior Brice Hortefeux el jueves pasado a la prensa local afirmando que “la amenaza se ha fortalecido en los últimos días y horas” confirman la situación descripta por Squarcini:
Elementos de tensión
En los últimos meses se produjeron varios hechos por los cuales el gobierno de Nicolás Sarkozy decidió prender la luz roja ante la amenaza de atentados terroristas: a principios de este mes el Parlamento francés aprobó una polémica ley para prohibir el veto islámico en la vida civil, lo que desató varias protestas por parte de los musulmanes que viven en Francia.
A esto se le suma la participación del contingente francés en las operaciones en Afganistán y el ataque en julio pasado de comandos francés en una base de Al Qaeda en el Magreb islámico, que acabó con la vida de siete “yihadistas”.
Otro ingrediente fue la amenaza de bomba, que finalmente resultó falsa, el pasado martes contra la Torre Eiffel, lo que para los analistas es una buena muestra de que los extremistas podrían intentar pasar pronto de las palabras a los hechos.
Así se lo ha hecho saber al presidente francés la Aqmi (Organización de Al Qaeda en el Magreb Islámico) en un comunicado : “Al enemigo de Alá, Sarkozy, yo le digo que ha perdido una ocasión y que por lo tanto ha abierto la puerta al horror, tanto para usted y para su país”.
Los responsables de la lucha antiterrorista se inquietan también por el reciente regreso a Francia y a Europa de jóvenes voluntarios que fueron a entrenarse y combatir en zonas paquistaní-afganas.

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