El pequeño Francesco Pidone Belcher recibió ayer la primera transfusión de células madre, con lo que dio inicio el tratamiento de un mes que se llevará adelante en China.
Apenas llegó a Beijing, el pequeño fue trasladado a una clínica de la compañía Beike Biotechnology, dedicada a la investigación con implantes de células madre. Antes de la primera transfusión, Francesco tuvo sesiones previas de kinesiología y fonoaudiología y se le realizaron diversos estudios.
Francesco tiene dos años y dos meses. Cuando nació, su madre sufrió una ruptura uterina que generó riesgo de vida en ambos. La hipoxia (falta de oxígeno) padecida le produjo al bebé lesiones neurológicas que le impiden desarrollar la deglución y secuelas motoras (no puede sostenerse por sí solo y registra movimientos involuntarios).
La única opción para mejorar sus condiciones de vida es realizar un tratamiento con células madre, sólo posible de desarrollar en Beijing. La situación de Francesco disparó un movimiento solidario que permitió recaudar los recursos necesarios para costear el tratamiento, incluyendo el largo viaje y una prolongada estadía en China, ya que el tratamiento se extenderá durante todo un mes.
Francesco viajó a China junto a sus padres, Marcos Pidone y Denise Belcher.
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