La oposición tenía todo resuelto para darle un cachetazo al kirchnerismo, con el rechazo a la designación de Marcó del Pont. Sin embargo, dos senadoras decidieron apoyar a la titular del BCRA. Los antikirchneristas no dieron quórum y el Senado no sesionó.
Así, quedó en evidencia la desprolijidad de los bloques antikirchneristas, que durante 87 días intentaron mostrarse como una fuerza férrea, en la discusión por el uso de reservas para pagar la deuda, la continuidad de Martín Redrado al frente del BCRA, el control de las comisiones (la actuación de Carlos Menem de aquel fue un presagio de lo de ayer) y el día más importante, cuando podían frenar los embates de prepotencia del kirchnerismo, volvieron a demostrar que la unión que tanto declaman es pura ficción.
Poco después del mediodía, la peronista "crítica" Bongiorno bajó al recinto junto a los 35 senadores kirchneristas (32 del FpV y 3 aliados), encabezados por el jefe de la bancada, Miguel Angel Pichetto. Con uno más se lograba el quórum para que la sesión se realizara. Latorre ya había anunciado su decisión de apoyar a Marcó del Pont, pero de todos modos decidió no bajar al recinto. Así, evitó que el papelón opositor fuese aún mayor.
Los jefes de las bancadas antikirchneristas se "atrincheraron" en el despacho del puntano Adolfo Rodríguez Saá. Allí especularon hasta último momento. Pero advirtieron que el panorama les era completamente adverso. La decisión de Latorre y Bongiorno por un lado y, por el otro, que, ante la ausencia de Julio Cobos (reemplazó a la Presidenta, que estaba en Chile), el oficialista José Pampuro ostentaba el voto doble en caso de empate. Bajaron los brazos.
Pichetto, casi regodeándose por el triunfo, dijo que lamentaba "profundamente" la ausencia de la oposición. "Nosotros estamos dispuestos a dar el debate. A no rasgarnos las vestiduras si mañana el oficialismo no da quórum", sostuvo el jefe del bloque del Frente para la Victoria.
A su vez, Pichetto ratificó su decisión de "defender una figura de prestigio y trayectoria como lo es Marcó del Pont", y planteó que, en caso de ser removida de sus funciones, "se estaría afectando el interés nacional".
Una vez que la intención de destituir a la presidenta del BCRA de la oposición quedó en el olvido, el presidente provisional del Senado, Pampuro, redobló la apuesta: anunció que la semana próxima el oficialismo tendrá "más votos" para respaldarla en el cargo.
Panorama irreal
La situación de ayer, inevitablemente, tendrá repercusiones en el arco opositor. Gerardo Morales, jefe de la bancada radical, si bien admitió diferencias, trató de matizar lo ocurrido. "En algunos temas nos tocará ganar y en otros nos va a tocar perder", señaló, y admitió que "algunos senadores de la oposición" tienen opiniones "distintas" sobre determinados temas.
El radical manifestó que la semana próxima se tratará la situación de Marcó del Pont. Sin embargo, esa seguridad se esfumó cuando le consultaron por el resultado: el pliego puede ser "aprobado o
rechazado".
Por su parte, Rodríguez Saá fue el menos realista de la oposición. Luego del fracaso de ayer al mediodía, el ex gobernador de San Luis indicó que "no hay ninguna división" en el frente opositor del Senado. "Seguimos contando con los 37 votos", añadió Rodríguez Saá, para quien en lo ocurrido ayer "no hubo ninguna sorpresa".
En foco
El fracaso opositor
Lo ocurrido ayer en el Senado fue una clara muestra de la debilidad estructural de la oposición, que volvió a caer ante las operaciones del Gobierno K.
Dos legisladoras opositoras cambiaron de bando a último momento y dejó tecleando a todo el armado anti K en el Congreso, que se vio imposibilitado de rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont.
La situación ya parece endémica. Hace 15 días fue Carlos Menem el que le hizo un favor al Gobierno K en la votación por la conducción de las comisiones, y ayer el mismo papel lo cumplió a la perfección la santafesina Roxana Latorre y María Bongiorno. Seguramente, la situación volverá a repetirse: así el Congreso se encamina a cumplir solamente un papel decorativo.
La endeblez opositora tiene raíces profundas, como es la falta de proyectos estratégicos y de propuestas alternativas. Y la verdad es que poco puede surgir de un rejunte de personajes como Adolfo Rodríguez Saá, Menem, Gerardo Morales y Luis Juez.
Lo único que parecen plantear los opositores pasa por rechazar el pliego de Marcó del Pont, pero no existe prácticamente ninguna propuesta respecto a de dónde saldrá el dinero para pagar los vencimientos de la deuda externa para no caer en default. Ni siquiera fueron capaces de cuestionar, con fundamentos, las explicaciones que dio Marcó del Pont durante su exposición en el Senado. Se puso de manifiesto así una preocupante ausencia de cuadros técnicos, de investigación y estudio sobre las principales variables de la economía.
La oposición se está desestructurando, producto de sus propias debilidades, y les otorga cierto oxígeno a los K, que ya tienen fecha de vencimiento.
Los no kirchneristas están desaprovechando la oportunidad histórica que les dio la población con su voto en las últimas elecciones legislativas para adquirir protagonismo y demostrar que está en condiciones de ser una alternativa de gobierno.
Latorre: "No me compró nadie"
Fue la más buscada durante el convulsionado mediodía de ayer. La senadora santafesina Roxana Latorre salió de su despacho y enfrentó a los medios. "No vendí mi voto", afirmó a la prensa la ex aliada de Carlos Reutemann.
La legisladora santafesina explicó ayer que la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, "es un chivo expiatorio" entre la puja política que llevan adelante el oficialismo y la oposición. A su vez, acusó a los senadores antikirchneristas de tener "un espíritu golpista".
"Estoy en contra de la destitución (de Marcó del Pont), se procedió de manera incongruente, pero no he vendido mi voto. Adhiero a las ideas desarrollistas de Marcó del Pont", dijo Latorre, cuando enfrentó a los medios.
La cuestionada legisladora aseguró que sigue "formando parte del arco crítico y opositor al Gobierno", pero advirtió que no llegó al Senado para que la "conduzca Carrió". "Formé un bloque independiente, absolutamente crítica de Cristina Kirchner", amplió.










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