Algunos colegios premiaron a los alumnos que asistieron a clase y los dejaron salir temprano.
Desde el Ministerio de Educación informaron que no hubo ausentismo más allá del habitual en los establecimientos.
Sin embargo, algunos pocos chicas y chicos que al mediodía se reunieron en la plaza 9 de Julio -como lo hacen todos los días- ratificaron que adherirán a la “yuteada” nacional del último viernes del mes.
Todo comenzó hace algunas semanas en Mendoza cuando decidieron faltar a clases. El “ejemplo” cundió y rápidamente se extendió como una cuestionable “moda” que no tardó en llegar a Salta. Aquí, a principios de esta semana la invitación a faltar al colegio llegó a todos y cada uno de los adolescentes. Se escucharon encendidas defensas de la propuesta, argumentaciones más o menos sólidas e invitaciones personalizadas, todas con el fin de no asistir a clases.
Porque “se aburren” en la escuela, no les gustan los profesores, porque no tienen ganas de hacer nada.
Lanzaron por todos los medios el llamado para reunirse (ayer) en una “yuteada masiva” en el principal paseo público de la ciudad. Eso sí, iban a faltar a clases pero serían solidarios con las familias que sufren necesidades: la movida incluía donar un alimento no perecedero para donar a algún comedor comunitario.
Nada de esto ocurrió. Los chicos de los secundarios salteños pegaron el “faltazo” al “faltazo”. Y no es un juego de palabras.
La misma hora, igual lugar
Habitualmente, cientos de escolares de los establecimientos educativos de la zona céntrica se dirigen a la plaza 9 de Julio, cuando salen de clases, y se congregan en torno del monumento a Arenales. Conversan, escuchan música y parecen encontrar un momento de esparcimiento. Ayer, durante la mañana, ese lugar que había sido el elegido para la “yuteada” estuvo tranquilo, casi sin adolescentes escolares. Igual la plaza Alvarado, otro de los sitios de reunión lanzado desde la convocatoria; tampoco se vieron chicos en el monumento al general Martín Güemes.
Recién cerca del mediodía se hicieron presentes chicos y chicas de algunos colegios que habían decidido permitirles la salida anticipada.
Lo que llamó la atención fue la cantidad de efectivos policiales apostados en las plazas y en el monumento, como también en todo el radio céntrico.
Actividades
Alumnos de diferentes escuelas secundarias como el Centro Polivalente de Arte, el Arturo Illia y la Benjamín Zorrilla contaron a El Tribuno que los profesores llevaron a cabo una serie de actividades extra educativas y de recreación.
Los de la Zorrilla recorrieron los bancos de la ciudad y la oficina de Rentas para interiorizarse sobre trámites y fueron autorizados para retirarse más temprano del establecimiento.
Otros colegios, como el María Auxiliadora realizaron una recorrida por lugares históricos de la ciudad, en el marco del Bicentenario.
En tanto, los alumnos de la escuela Arturo Illia vieron obras de teatro.
La seguridad
Desde la Policía de la Provincia informaron que: “A raíz de la convocatoria de los estudiantes se montó un operativo de control para evitar inconvenientes y enfrentamientos, del cual participó el doble de efectivos que la cantidad normal: personal del 9-1-1, personal de monitoreo y personal policial de las distintas comisarías de la ciudad”, se informó.
La Policía confirmó que no hubo concentración de jóvenes en los lugares anunciados y que de un relevamiento en las escuelas, las “faltas fueron las habituales por razones de enfermedad y algunas faltas injustificadas; no habían muchas inasistencias”, informaron.
En tanto, desde la Dirección de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de la Provincia, indicaron que “los relevamientos en los diferentes colegios y escuelas secundarias capitalinas no arrojaron niveles de ausentismo”.
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