Sólo 12 diputados estaban sentados en sus bancas. Siete legisladores estaban ausentes. Tres del FVS y los dos de la UCR, presentes en el edificio, no ingresaron al recinto. Los motivos esgrimidos por cada sector encendieron un duro cruce de acusaciones. El proyecto del canon minero como trasfondo del fracaso.
Pero ayer, a la hora señalada, sólo el vicegobernador Fernando Cotillo en la Presidencia y 12 diputados eran quienes estaban sentados en sus bancas. Dentro de esa docena se encontraban al menos tres de los legisladores que habían logrado volver la noche anterior desde Buenos Aires.
Estaban presentes: Leonardo Alvarez, Miguel Guanes, Alexis Quintana, Juan Martín Paiva, Silvio Suárez, Roberto Fernández, Mauricio Gómez Bull, Matías Bezi, Pedro Vinet, Stella Maris García, Claudia Martínez y Darío Galbán.
Y faltaron Oscar Sandoval, Rubén Contreras, Jorge Arabel, Selsa Hernández, Federico Bodlovic, Sebastián Gatti, Horacio Páez, Manuel Sotomayor, Atanasio Pérez Osuna, Alejandro Victoria. Más los dos radicales, Héctor Roquel y Estela Bubola.
Cumplida la media hora reglamentaria, se hizo sonar el segundo timbre, levantando la sesión al no alcanzar el número reglamentario de asistentes. Segundos después de sonado el timbre y mientras se anunciaba la suspensión, ingresaban al recinto Victoria y Hernández, pero ya no había marcha atrás y el cruce de acusaciones comenzó.
Para propios y ajenos, el meollo del fracaso estuvo dado por el ya polémico proyecto de la diputada Selsa Hernández para fijar un canon minero a la transferencia de empresas.
Para los detractores del proyecto, los legisladores no se presentaron porque en realidad, “nunca lo quisieron aprobar y esto era una cortina de humo para justificar un pedido de endeudamiento”, según señaló el diputado Leonardo Alvarez, quien explicó que el acuerdo en la reunión de bloque era que quienes, como él, no estaban de acuerdo se “abstendrían” a la hora de la votación. En tanto, el diputado Gómez Bull fue más allá y denunció un “acuerdo entre la Unión Cívica Radical y el gobernador Peralta” (ver página 4) que buscaría culparlos a ellos de la situación provincial.
En conferencia de prensa, los legisladores del FVS, pro proyecto, justificaron la ausencia de tres de sus diputados por una simple cuestión horaria. “Llegaron unos minutos tarde”, dijo el diputado Roberto Fernández.
En tanto que la UCR fue más explícita y acusó a los legisladores de posición contraria que “su intención era enviarla al archivo”, pero como “nosotros apoyamos la iniciativa, decidimos no bajar para evitar que se pudiera archivar”, sostuvo Estela Maris Bubola.
Al archivo
Justamente la diputada radical, en declaraciones al programa “El Espiral”, por LU 12 Radio Río Gallegos, reconoció como “lamentable” que la sesión no se hubiera podido realizar. “Porque las instituciones deben funcionar a pesar de todo y en contra de todo”, pero explicó que “no bajamos al recinto porque en realidad los diputados presentes iban a pedir el tratamiento sobre tablas del proyecto del canon minero, que desde un principio apoyamos y bregamos por este beneficio para la provincia que fue negado en la anterior sesión”, pero dijo que los otros diputados no buscaban aprobarlo, “sino enviarlo a archivo”.
Reconoció que se vive “una constante división en la Legislatura” y bregó para que “el Frente para la Victoria, que fue unido en las elecciones de octubre para la Gobernación, sea hoy responsable en la manera de conducir los destinos de la provincia”, señaló y reflexionó que “si esta va hacer una constante, mal nos va ir a todos”.
Aseveró la diputada radical, integrante de una de las comisiones en las que el proyecto debía ser nuevamente tratado, que “solicité que se trate”, pero “la autora no mostró interés en hacerlo, prefirió debatirlo en su bloque y dijo que tenía entendido que se iban hacer algunas modificaciones, pero estas no se hicieron”, señaló.
Una ley “flaca”
Por su parte, en la rueda de consulta hecha por El Espiral, el diputado Roberto Fernández, que estuvo sentado en la sesión, señaló que “lamentablemente algunos compañeros estaban haciendo algunas consultas en algunos temas en particular y llegaron después del segundo timbre, y al faltar un diputado y no tener quórum, no se pudo sesionar”.
“Desconozco la posibilidad de enviarlo a archivo”, como había aseverado la diputada radical, “pero lo que se trabajó en el bloque era la posibilidad de que un diputado lo solicite al recinto” y se analizaba si correspondía o no poner a la Cámara en Comisión, ya que tenía anteriormente despacho, pero al ser regresado a las comisiones, este quedaba sin efecto.
“La idea era que un sector se iba a abstener en la votación”, por lo que la norma sería aprobada con los votos de los dos radicales y “cuatro o cinco que estábamos de acuerdo (del FVS)”, sostuvo Fernández y admitió que “no nos parecía sacar una ley ‘flaca’ en la votación”, ya que le quitaba fuerza a la misma. Planteó que “cuando se impidió su sanción en la anterior sesión, se dijo que se iban hacer los aportes y no fueron trabajados”.
Para Fernández, la falta de quórum fue “un problema técnico, porque los diputados estábamos muy justitos y sobraban tres nada más, ya que los demás estaban en Buenos Aires”.
Sostuvo que si bien “con cinco votos a favor podía llegar a ser ley, considerábamos que no era acorde y adecuado para una norma de este tipo”, admitiendo que iban a ser criticados por su accionar por los diputados que sí estuvieron presentes y dispuestos a avanzar en la abstención.
“Vergüenza ajena”
“Me da vergüenza ajena”, sostuvo Leonardo Alvarez sobre la explicación de la “desinteligencia horaria” de los diputados Victoria, Hernández y Gatti. “No le podemos seguir mintiendo a la gente, ni nosotros ni los comunicadores. No vinieron porque no quisieron”, sostuvo.
Explicó, en declaraciones al programa de LU 12 Radio Río Gallegos ya mencionado, que “acordamos la abstención para no ponerle trabas al Gobierno, ya que el gobernador estaba pidiendo por los medios que se tratara y ante la certeza absoluta de la autora del proyecto de poder cobrar este canon, a pesar de la ilegalidad del mismo, decidimos abstenernos e inclusive se le habían sugerido algunas modificaciones que entendíamos en cuanto al reparto a los municipios, e incluso agregando la palabra “exploración” en el artículo 1º porque si ella quería gravar, no lo podía hacer sólo con las palabras explotación o producción”, aseguró. Agregó que “se le dieron sugerencias, ni aún así las hubiera aceptado, pero nos íbamos a abstener, para que no nos culpen de los problemas estructurales económicos y que ya no son financieros que tiene la provincia hoy”.
Para Alvarez, los legisladores que no asistieron “no sabían cómo afrontar algo, o habían caído en la cuenta de que el proyecto es contrapuesto a leyes nacionales vigentes” y señaló que “después de los ataques que recibimos de este grupo de diputados en general y yo en particular, por el hecho de no querer tratarlo, les ofrecimos una extraordinaria que no quisieron aceptar. Les ofrecimos la abstención para que lo saquen y no se presentaron, no sé lo que tenemos que hacer para que la autora del proyecto lo haga aprobar y salga, para que aparezca el dinero que les prometió a todos los santacruceños que, según ella, yo estaba obstaculizando”, lanzó.
El legislador de Puerto San Julián dijo que “estamos dispuestos a no ser un impedimento para que ingresen 40 millones de dólares a la provincia”, pero consideró que en realidad, este proyecto “era una gigantesca venta de humo, como se hizo con la Ley FUCO, para argumentar que se debe pedir un nuevo crédito porque el Ejecutivo provincial no puede afrontar los gastos para su funcionamiento. Como no pudieron aprobar el canon minero, iban a decir que tenían que pedir un crédito, pero les estábamos dando las herramientas para que no lo tengan que hacer y no vivir de prestado”.






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