Una campaña antidrogas muestra en fotos cómo quedan los adictos tras unos pocos años de consumo. Las imágenes fueron tomadas en sucesivos arrestos
1. Aparece acné. Si ya había, tiende a empeorar. La frotación constante genera úlceras y llagas.
2. Como es un estimulante, quita el apetito. Al comer poco, los adictos atraviesan un proceso de desnutrición que el cuerpo compensa consumiendo la grasa y los músculos del rostro.
3. “La boca de metanfetamina”. Primero se disuelve el esmalte de los dientes por los terribles químicos que contiene la droga. Segundo, los vasos sanguíneos de las encías se contraen. Tercero, decrece la producción de saliva, lo que permite que ácidos dañinos destruyan la boca.
Además, las metanfetaminas incitan al consumo de productos altos en azúcar, el descuido de la higiene bucal y la tendencia a hacer rechinar permanentemente los dientes. Todo esto favorece el avance de un proceso de putrefacción generalizado.
4. El resultado final es un deterioro tan grande que hace a los adictos envejecer décadas en unos pocos años.
Un policía estadounidense había iniciado una campaña similar en 2011, a partir de su experiencia personal como oficial.
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