Dijo que es un camino "irreversible"; habló con Capriles e hizo un llamado a la unidad
Por Daniel Lozano |
CARACAS.- Ayer fue un día tan plácido para Hugo Chávez como agitado para Henrique Capriles. Es la consecuencia de haber conquistado en las elecciones de anteayer un millón y medio más de votos: 7,96 millones (55%) contra 6,42 millones (44%) del líder de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Tan cómodo estaba el líder bolivariano que agarró el teléfono para saludar a su rival: "Créanmelo: he sostenido una amena conversación con Henrique Capriles. Invito a la unidad nacional, respetando nuestras diferencias". Toda una novedad, tanto la charla como el uso del nombre y apellido del candidato derrotado. La primera vez que ocurre.
La mano medio tendida de Chávez presenta tantas certezas como dudas. Sobre todo, porque el saludo no va a cambiar ni un ápice el programa socialista y bolivariano que el presidente se comprometió a profundizar. "El nuevo ciclo de gobierno comienza hoy mismo, en el cual estamos obligados a ser cada día mejores, a responder con mayor eficacia y eficiencia", adelantó Chávez desde el Balcón del Pueblo. Un eje de gobierno en el cual seguirá concentrando todos los poderes imaginables en un estadista. Siempre insaciable durante 14 años, Chávez abusó de las posibilidades de la ley habilitante para gobernar durante años con decretos leyes que se saltaban el Parlamento. El cambio de bando de un político de la oposición durante la campaña le vuelve a entregar la mayoría de dos terceras partes, imprescindible para llevar a cabo las reformas que él ya ha prometido.
Todo indica que continuará su estrategia de abarcar todos los órdenes de la vida nacional.
La gran apuesta para este mandato son las comunas. En el país ya existen 41.000 consejos comunales y se pretende superar los 60.000. Por supuesto, la gran mayoría controlados por el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Su objetivo es impulsar la propiedad social y la propiedad comunal para restarle espacios a la propiedad privada.
El crecimiento del poder comunal inquieta sobremanera en la otra parte del país, temeroso de que lleve implícita la pérdida de poder para alcaldías y gobernaciones, sobre todo las de la oposición.
El caballo de Troya para llevar a cabo esta operación son las 14 autoridades únicas de los "distritos motores". Ellos asumirían funciones y poderes de las instituciones locales y regionales. Un experimento que Chávez ya llevó a cabo al nombrar una jefa de Caracas Distrito Capital, que le restó el 90% de las competencias al alcalde mayor de Caracas, el opositor Antonio Ledezma. El Plan Gestión Bolivariana Socialista también comprende la creación de 3000 bancos comunales y de 1000 áreas de producción a escala comunal.
Elías Jaua, vicepresidente chavista, adelantó ayer otros planes del gobierno bolivariano, más allá del programa de papel tantas veces exhibido en campaña y tan enrevesado de traducir. "Fortaleceremos el control de elementos estratégicos de nuestra economía, como la energía, la alimentación del pueblo y los insumos para la construcción", explicó.
Por lo tanto, se seguirán expropiando empresas cuando así lo decida el comandante y se utilizará el pecado de la "especulación" para cargar contra "los grupos de poder económico que se atrevan a chantajear políticamente a la sociedad".
Más intervenciones contra la propiedad privada (ya se llevaron a cabo más de 2000) en la deriva hacia un nacionalismo socialista bolivariano, más que el comunismo del que tanto se lo acusa.
En su discurso desde Miraflores, tras conocerse su triunfo, Chávez ya había anunciado que era "irreversible" el camino emprendido. "¡Venezuela seguirá transitando hacia el socialismo democrático y bolivariano del Siglo XXI!", prometió.
Observadores políticos vislumbran que continuará la pulseada entre ideológicos y pragmáticos en el seno del chavismo, y según quién gane este combate se flexibilizarán o no "los tipos de cambio para garantizar abastecimiento y producción", según Luis Vicente León, politólogo y presidente de la consultora Datanálisis, el segundo gran vencedor de la elección después de acertar con sus sondeos en la famosa guerra de las encuestas.
Lo que "parece predecible es que el gobierno devalúe en un monto que al menos compense la inflación de dos años (60%)", vaticinó León, haciéndose eco de la opinión de gran parte de los economistas del país.
El dinero que se utilizará para todas estas operaciones procederá, como hasta ahora, de la petrolera estatal Pdvsa.
Convertida en el brazo financiero de la revolución y en la alcancía personal del presidente, surtirá de petrodólares las iniciativas del gobierno. La gran novedad serán las "bases petroindustriales socialistas" para profundizar, aún más, el contenido político y social de la industria petrolera.
Rusia y China permanecerán como socios principales en el reparto de petróleo de la Faja del Orinoco, la principal reserva de oro negro del planeta. Incluso el país asiático se seguirá beneficiando del polémico Fondo Chino, "que ha resultado un extraordinario mecanismo de financiamiento para el Estado". O sea, préstamos millonarios por adelantado a cambio de petróleo.
Según el economista José Guerra, el endeudamiento del gobierno de Chávez con Pekín alcanza los 114.878 millones de dólares, casi el 36% del producto bruto interno (PBI) venezolano.
La segunda gran apuesta de Chávez para su nuevo mandato serán, otra vez, las misiones sociales, que "deben fortalecerse y ampliarse", según el programa bolivariano. Hasta ahora son 34, incluida la Misión Hábitat, lanzada antes de la campaña, con la que empezó a proporcionar vivienda gratuita a los venezolanos de escasos recursos y que permanecen inscriptos en las bases de datos de su partido político. Otro programa con el que se garantiza una lealtad a prueba de bomba.
La Gran Misión Vivienda continuará como la gran estrella de la acción de gobierno. También se pretende potenciar la Gran Misión AgroVenezuela (para garantizar la "soberanía alimentaria"), la Gran Misión Hijos de Venezuela (para las madres con hijos menores o discapacitados) y la Gran Misión en Amor Mayor (para pensionar a personas mayores).
En cuanto al mundo exterior, y tras el alivio público de Cuba y Nicaragua, que seguirán recibiendo los regalos petroleros de Venezuela, Chávez profundizará sus relaciones con los socios del ALBA, del Mercosur y de la Unasur. Y no olvidará a sus amigos exóticos, como Belarús e Irán. En un año se cumplirá el plazo para abandonar la Convención Americana de Derechos Humanos. En esa fecha, la Corte Interamericana dejará de tener jurisdicción sobre Venezuela. Nada parece indicar que el gobierno, recién legitimado en las urnas, vaya a dar marcha atrás en tan polémica decisión.
Cómo el PSUV movilizó el voto
Los comandos chavistas desplegaron todo su aparato
Traslados en moto
Desde bien temprano, el chavismo hizo gala de su maquinaria electoral, incluidas varias motos que utilizó para llevar y traer a los militantes que aún no habían sufragado
Remolque de médicos
El rejunte de compañeros no tuvo límites. En el barrio de Lídice, la militante Neredia Viloria dijo que "incluso médicos y pacientes del hospital" de la zona fueron trasladados en ómnibus a los centros de votación para que pudiesen sufragar
Ambulancias
En caso de que hiciesen falta, las ambulancias de la Misión Barrio Adentro también estuvieron anteayer a disposición del partido. "Las ambulancias son para las personas que no puedan caminar", aseguró Damelis Bauza, militante del PSUV
DIXIT
"Tuve una amena conversación con Capriles. Invito a la unidad nacional, respetando las diferencias"
Hugo Chávez
Presidente de Venezuela
.
Del editor: cómo sigue.
Finalizado el tiempo de convencer a los votantes indecisos, el líder bolivariano ahora no tiene ataduras electorales para redoblar su apuesta.

Comentá la nota