En Formosa, el crédito es sólo el 0,14% del total país. En cuanto a la distribución de créditos por habitante, nuevamente la provincia menos favorecida es Formosa, con un nivel de préstamos per cápita de 509 pesos. Comparativamente, en Chubut, es de 5292 pesos de crédito por habitante; luego Santa Cruz, con 3197 pesos.
Comenzaron realizando un diagnóstico de la situación. Ese documento que revela que el financiamiento de las entidades a la producción sufrió una impresionante caída en los últimos diez años. En 1999, el total de préstamos al sector privado representaba el 27 por ciento del PBI; en 2009, apenas el 13 por ciento. De ese total, menos de la mitad se destina a la actividad productiva.
En la actualidad, más de la mitad del crédito se dirige a las familias, un mercado de menor riesgo y mayor rentabilidad. Lo que se busca no es sólo impulsar el aumento de los préstamos corporativos; también es mejorar la equidad en su distribución. Del total de préstamos, el 54 por ciento se concentra en la Ciudad de Buenos Aires; mientras que Catamarca recibe el 0,22 por ciento y Formosa, el 0,14 por ciento.
Pymes y desigualdades
En este contexto, las pymes participan en el 50 por ciento del PBI y en más del 80 por ciento del empleo, pero sólo reciben el 33 por ciento del crédito. La banca pública tiene prestados el 61 por ciento de sus fondos a esas empresas; la privada, apenas el 26 por ciento. Si se toman sólo los privados extranjeros, la participación de las pymes en su cartera de crédito cae al 15 por ciento.
Concentración geográfica
La concentración geográfica del crédito bancario corporativo agrava el problema. La ciudad de Buenos Aires se queda con el 54 por ciento del total; la provincia de Buenos Aires, con el 21 por ciento. Córdoba retiene el 6 por ciento; Santa Fe, el 5 por ciento, y Mendoza, el 2,2 por ciento. El resto de las provincias, en su mayoría, no representan más del 1 por ciento del total.
Distribución por habitante
En el informe del BCRA se utiliza otra forma de comparación geográfica del crédito, que revela un costado aún más injusto: la distribución por habitante. Mientras que en la ciudad de Buenos Aires el stock de préstamos per cápita es de 24.400 pesos, en la provincia de Buenos Aires, que reúne al 50 por ciento de las empresas del país, cae a 1435 pesos.
En esa comparación, el segundo beneficiado es Chubut, con 5292 pesos de crédito por habitante; luego Santa Cruz, con 3197 pesos; Córdoba, con 2169, y nuevamente la provincia menos favorecida es Formosa, con un nivel de préstamos per cápita de 509 pesos.
Otro dato, es que en 1977 existían 722 entidades financieras, hoy, menos de cien. A esa disminución se sumó el cierre de sucursales en las provincias más pobres del país.
Así, es evidente la complejidad que significará desandar un camino que ya lleva casi treinta años. Hay medidas que pueden instrumentarse con una simple resolución del Central, como un incremento en los encajes para los préstamos a familias y una rebaja en los destinados a empresas, que apuntalarían a un cambio en la cartera a favor de estas últimas.
Pero incrementar la cantidad de bancos, impulsar la apertura de sucursales en el interior del país y reasignar el crédito desde actividades superlucrativas, como el agro, hacia la industria manufacturera, necesitará de leyes del Congreso y de un período de maduración de varios años.
Conclusión técnica
En este sentido, "una estrategia de fuerte incremento del financiamiento a la producción debe constar de varias etapas, de corto, mediano y largo plazo", se señala en ese informe oficial. En lo inmediato, más allá de algunas medidas puntuales y señales sobre el futuro del negocio, la principal herramienta de financiamiento deberá basarse en la banca pública.
"En ese contexto, una negociación con los gobernadores para fortalecer y, en algunos casos, reabrir bancos provinciales debería ser un primer paso", es la conclusión del equipo técnico conformado por el BCRA y el Ministerio de Economía.
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