En el año 2008 por decisión política del gobernador Gildo Insfrán se inició un proceso revolucionario de inclusión habitacional con el principal objetivo de erradicar los asentamientos irregulares que estaban ubicados en zonas inundables y que, además, las familias de escasos recursos y en situación de vulnerabilidad puedan cumplir el sueño de la casa propia.