La misa de exequias fue celebrada en la catedral formoseña por el obispo, monseñor Conejero, quien expresó: "Es inútil que hagamos cavilaciones con la mente sobre un misterio tan grande".
La misa de exequias fue celebrada en la catedral formoseña por el obispo, monseñor Conejero, quien expresó: "Es inútil que hagamos cavilaciones con la mente sobre un misterio tan grande".