Los dos grandes colapsos en la Línea de 500 kV en la sección Román-Santo Tome, que al igual que afecto a Formosa, hizo lo propio con la totalidad de las provincias del NEA, fue marcado, como también que similares pudieran seguir dándose a partir de jornadas de altas temperaturas como las de la víspera análogas con las “elevadísimas cargas en el sistema”.
Ilustro la magnitud de “este segundo colapso de gran proporción”, señalando que “hizo que se sacara a Formosa 200 megas, dejando fuera de servicio a las cuatro líneas en 132 (la que va a Pirane, la de Clorinda y las dos que confluyen a esta capital), es decir afecto a la totalidad de la provincia. En este caso reponer el servicio demando casi una hora, ya que primero debe efectuarse la verificación y luego se comienza a autorizar la entrada en servicio cumplimentando el protocolo correspondiente y procedimiento de acuerdo a la carga que se maneja en ese horario, es decir toda una operatoria muy pausada”.
Insisto en ratificar lo anticipado días atrás respecto a que “estos colapsos de tensión son probables que se sigan produciendo a partir de que se están dando cargas elevadísimas en el sistema y las temperaturas son elevadísimas”.
“Ante este escenario no hay que descartar situaciones similares como las que se dio nuevamente, y ello porque se producen perturbaciones que pudieran sacar de funcionamiento algunas estaciones transformadoras como fue hoy (por ayer) con la Gran Formosa y varias más”, repitió.
Consumos en Campo
Por otra parte y consultada respecto a las quejas de usuarios de Estanislao del Campo por aumentos en las facturas del servicio eléctrico, Roques explico que “una vez que se verifica el transformador en el acceso a esta localidad se procede a efectuar las mediciones correspondientes y se comprueba que la entrega que se hace a esta comunidad tiene una altísima inconsistencia”.
Explico que “inconsistencia es cuando existe algún tipo de anormalidad en la relación facturación-consumo. Es que en la entrada a cada pueblo hay un transformador de potencia que mide el consumo de energía que se entrega, y en este caso de Campo, la misma no se condecía con la que se consumía en el pueblo y estaba expresada en las facturaciones a los usuarios, por lo que se dispuso una auditoria”.
“En dicha auditoria se verifica que sobre un total de poco más de 1300 usuarios un global de 914 inconsistencias. Es decir que estos 914 usuarios o no tenían una medición correcta o la facturación no era la que correspondía, ya sea porque el control no existía o no era adecuada, o se estaba dando algún tipo de adulteración en medidores”, afirmo.
Sostuvo que “la lectura del medidor con la diferencia de lo que se le había facturado arrojo esta cantidad de kilowatts que fueron consumidos y no facturados. Hoy se puede verificar en cada uno de los medidores una lectura que si tiene una correspondencia con el consumo que surge es el real”.
De todo modo índico que “haremos todos los estudios que sean necesarios, caso por caso si hiciera falta, y si REFSA tiene que asumir algún tipo de responsabilidad por algún error cometido lo hará. Incluso le hicimos saber que más allá que el mismo EROSP está interviniendo y esperamos su resolución, no pensamos en cortarle el servicio a nadie”, para concluir Roques insistiendo en la necesidad de “una depuración ante tantas irregularidades y efectuar las facturaciones como corresponde, según el plan tendiente a reducir las pérdidas no técnicas establecido por REFSA”.
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