El Colegio que nuclea esta actividad capacita a los profesionales de toda la provincia. Buscan ser agentes de información y prevención entre sus clientes.
“Vemos que el alcoholismo es un problema latente, justamente por su relación con los habitantes conoce y sabe infidencias de las familias a las que puede ayudar con esta capacitación, para estar preparados”, añadió.
Farri manifestó además que se observa en el entorno de las farmacias cada vez más jóvenes y adolescentes con este problema, ya que se trata “de una droga social aceptada”.
Cada vez más niños ebrios
Nilda Gait, toxicóloga del Hospital de Niños, explicó que si bien “el alcohol siempre existió, nunca hemos visto esta cantidad de niños, porque el Hospital de Niños atiende de 8 a 15 años, que llegan con intoxicaciones alcohólicas y muchos llaman por teléfono que están en clínicas privadas”.
La especialista destacó en este sentido que “aumentó muchísimo no solamente la cantidad de consumo sino también la calidad. Antes tenía estadísticas de chicos de 16, 17 o 14 años, pero ahora yo tengo niños de 8 a 15 años que toman bebidas alcohólicas, que son reincidentes y que empiezan a hacerlo en forma recreacional. Desde hace 5 años atrás, primero era la cerveza lo más común. Hoy tengo vodka y fernet. Y lo otro es la mezcla con medicamentos. Tanto neurolépticos, analgésicos, como el mix cuando hacen la famosa jarra loca o los cócteles y le ponen todo lo que encuentran, descongestivos, antihistamínicos, y hay gente que también fuma marihuana”. De allí la importancia de la formación de los farmacéuticos sobre esta problemática.
El curso, denominado “Alcoholismo: Patologías e Intoxicaciones Asociadas. Consejería Farmacéutica”, contó con la elaboración de contenidos por parte de la doctora Nilda Gait, jefa del Servicio de Toxicología del Hospital de Niños de Córdoba y directora de la Unidad Tóxico Ambiental Provincia de Córdoba.
Gait explicó al respecto que “el farmacéutico primero debe conocer, informarse, educarse, en esta problemática que es el abuso de sustancia, para que desde el lugar de trabajo, organizar estrategias de prevención. No solamente lo puede hacer un médico o un educador”.
“Si yo estoy en un hospital y me preguntan o vienen a comprar un medicamento, tengo que preguntar si esta persona toma alcohol porque muchos medicamentos potencian el alcohol. Otros medicamentos lo reprimen y otras drogas pueden ser inclusive mortales con el uso del alcohol y de medicamentos. Entonces, desde cada área hospitalaria o desde su farmacia en un barrio o de la Capital yo puedo decirle, aprendí, estudié y produce daños importantes. Como se piensa que tomar sólo los jueves y viernes no me va a llevar a una intoxicación crónica, eso es un error grave porque si consumo todos los fines de semana, puedo llegar a una intoxicación alcohólica”.
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