La médica describió que José Galván recibió “más de un golpe, porque es una lesión gravísima que causó daños irreversibles”. Cuando le mostraron los elementos incautados en la casa de la madre de Alberto López –uno de los imputados-, concluyó que “es posible que hayan sido esos” los utilizados para atacar a la víctima. El Tribunal rechazó un pedido de cambio de carátula. El próximo miércoles se leerán los alegatos.
El caso mantiene la carátula de “homicidio en agresión” con las imputaciones a Franco Emmanuel Bariazarra, Jeremías Daniel Pérez, Alberto Abel López –actualmente condenado por un robo- y Matías Martín Rodríguez. Asimismo estaba acusado Roberto Nicolás Gallo, quien falleció en enero en un accidente de tránsito.
Durante la jornada el Tribunal en lo Criminal Oral Número 2 se dio por concluida la recepción de pruebas y las declaraciones de testigos. En este sentido la defensa y la fiscalía desistieron de algunos testimonios.
Los jueces Pablo Borghi, Alejandra Raverta y Joaquín Duba programaron la lectura de alegatos para el próximo miércoles desde las 9:00. Aproximadamente una semana después se conocería la sentencia.
Este miércoles se tomó declaración a Margarita Haydee Atencio, madre de Alberto Abel López, Ramiro Alejo Rodríguez, hermano de uno de los imputados y la doctora Sandra Claudia Gómez, la profesional que realizó la autopsia.
La médica brindó detalles de las lesiones que presentaba Galván y consideró como “posible” que los elementos incautados en la vivienda de la familia López hubieran sido utilizados para golpear a la víctima.
Durante la declaración de la señora Atencio, se registraron reiteradas objeciones y contradicciones con lo declarado en la Fiscalía. Esa situación permitió al fiscal Martín Pizzolo solicitar el cambio de carátula de la causa tras escuchar la declaración de Atencio; pedido al que también adhirió la defensora de la familia Galván. El pedido hacía alusión a que también se procesara a los acusados por encubrimiento, además de homicidio y agresión.
Sobre este pedido, el fiscal Martín Pizzolo indicó a infoeme.com que “subsidiariamente de acuerdo a lo que se iba advirtiendo de los testimonios, podrían llegar a estar encubriendo, uno de los testigos, a los imputados. Sin perjucio a las peticiones que uno pueda hacer después, pero para que los imputados estén en conocimiento de lo que se les está acusando es correspondiente que el fiscal haga esta salvedad”, finalizó.
En este sentido el juicio pasó a cuartos intermedios. El Tribunal deliberó durante, aproximadamente, treinta minutos no dio a lugar al pedido, ya que entendía que en esta etapa no era correspondiente. La justificación fue que no existían pruebas recientes que aportaran nuevos datos a la causa.
Los tres testimonios de la jornada
La jornada arrancó pasadas las 9 de la mañana. A diferencia del martes, el clima entre la familia de José Galván era más distendido.
La primera persona en declarar fue Margarita Haydé Atencio, madre de Alberto Ariel López, imputado en la causa. Aseguró que no era la primera vez que se enfrentaban los grupos y, con respecto al conflicto violento que se disputó en el barrio Fonavi, muy cerca de su departamento, comentó que ese día se sintió descompuesta, y decidió ir al hospital. Cuando se dirigía junto a su hija Laura -quien prestó declaración el martes-pudo observar que otro de sus hijos, Gustavo Fabián López, “estaba en el suelo, con Carlos Crispín encima y con sangre en su cara”. De la pelea habrían participado su hijo, “Carlín” Crispín, un tal “Hugo”, Nicolás Gallo, y otra persona que no pudo nombrar. Afirmó, “Siempre tuvieron discusiones, el problema venía por una cuestión de polleras”.
Dijo haber constatado que su hijo Gustavo tenía una herida cortante provocada, según ella, por su agresor. En esta parte del relato el Tribunal y el fiscal Martín Pizzolo realizaron numerosas preguntas, ya que notaban ciertas inconsistencias y contradicciones con respecto a la declaración que brindó oportunamente en la sede de la Fiscalía local.
Según Atencio, fue su hija quien se bajó del remis que las trasladaría al hospital para separar a su hermano de Crispín. Negó haber dicho la frase que varios testigos afirmaron que pronunció: “Yo no dije nada de los bates”. Ante la pregunta de la defensa, la testigo declaró que allanaron su casa, y “se llevaron ropa, un amortiguador y el casco negro de Gustavo”. Al mostrarle los objetos a pedido de la abogada Claudia Marchese, que representa a la familia de la víctima, los reconoció como pertenecientes a sus hijos.
Consultada por los abogados defensores, mencionó que el día del incidente su hija escuchó a “Chinito”, apodo que corresponde a un menor cuya causa se instruye en el Fuero de Responsabilidad Juvenil, decir que “se le había ido la mano con los golpes”, haciendo alusión a la agresión a José Galván. En esa misma conversación escuchó a “Chinito” asegurar que fue Martín Rodríguez quien golpeó con el casco al Galván y aseveró que oyó describir la secuencia que llevó al menor a saltar el paredón del baldío, donde fue encontrada la víctima golpeada.
Ante las sucesivas contradicciones en su testimonio, Pizzolo decidió plantear la posibilidad de cambio de carátula, pedido que fue denegado por el Tribunal luego de media hora de cuarto intermedio.
Muy rápido fue el paso por la sala del siguiente testigo: Ramiro Alejo Rodríguez, hermano de Martín Rodríguez y propuesto a dar testimonio por el defensor oficial Samuel Bendersky. Basó su relato en las características de la moto que posee, que no sería en la que se trasladó su hermano Martín el día de incidente.
Luego llegó el turno de la médica Sandra Gómez, quién en el momento que ocurrió el hecho, formaba parte del equipo médico de la Policía. La profesional declaró que fue la primera en atender a Galván. Pudo constatar que tenía abundante sangre en la cavidad craneal y los hematomas eran importantes.
Gómez fue también quien realizó la autopsia del cuerpo y observó los daños en toda la extensión del cráneo, además de una lesión tibial. A partir de dicho procedimiento, deslizó en su declaración la posibilidad de que la víctima haya recibido “más de un impacto, porque es una lesión gravísima que causó daños irreversibles”.
Agregó, “Según lo que pude estudiar, los golpes fueron reiterados y se realizaron con algo contundente y pesado”, sostuvo. Por pedido del fiscal Pizzolo le fueron mostrados a Gómez los elementos incautados en la casa de la madre de Alberto Ariel López, y la médica concluyó que “es posible que hayan sido esos los elementos que causaron la lesión en el cráneo de la víctima”, aunque realizó una salvedad con respecto al casco, dejando en duda la utilización del mismo en el hecho.
Luego de que las partes desistan de la convocatoria de alguno de los testigos programados, se dio por concluida la recepción de la prueba y por finalizada la jornada.
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