Lo dijo el presidente del Concejo Deliberante, Fabián Enzo Barda, en una entrevista que publicó este sábado el semanario Ecos de mi ciudad. Explicó las razones por las cuales desaparecieron el FREPASO en el país y en la ciudad, evaluó el presente del radicalismo y trazó una breve radiografía de la agrupación FORD.
- No hay una preferencia determinada, ni un espacio en el que me sienta más cómodo. La actividad política, en sus diferentes ámbitos, ya sea partidario interno o en el gobierno, siempre es mediatizada por el contexto en que se desarrolla.
Desde la fecha que señalás al presente en nuestro país ha habido una interesante evolución sobre la valorización de la política y, sobre todo, sobre la recuperación del país. No es que en cada una de esas circunstancias uno se haya sentido, personalmente, más cómodo en una u otra función, simplemente se trató de cumplir de acuerdo a esas circunstancias.
- En 1997, encabezando la lista del Frepaso, logró ingresar el CD con más de 2 mil votos de apoyo, cifra más que interesante para una tercera fuerza, ¿porqué se diluyó la experiencia local del Frepaso (luego Acción Comunal Dorreguense)?
- En realidad se diluyó la experiencia del Frepaso en el país. La situación generada pos renuncia de Chacho Álvarez a la vicepresidencia de la Nación generó una verdadera diáspora en que la mayoría volvió a sus antiguos espacios (con mirar la composición del Frente para la Victoria, sus legisladores y las segundas líneas del gobierno nacional y provincial comprobás esa situación).
Además, la experiencia propia del progresismo de fines de los ´90 y de principios del tercer milenio dejó un amargo sabor debido a que su componente ideológico no terminó de definirse y, junto a valores muy claros que fueron exaltados como la necesidad de recuperar el rol central del estado, la férrea oposición a la entrega del patrimonio nacional que se hizo en el vergonzante proceso de privatización del tándem Menem-Dromi, la puesta en discusión de los derechos de tercera generación y el fuerte discurso anti corrupción, entre otros; también se coló un discurso anti política.
Todo esto se demuestra a través del componente electoral que apoyó al progresismo argentino en esos años en que tanto la centro izquierda como la derecha le prestaron sus votos. Y no debemos olvidarnos de algunas cuestiones esenciales que se dieron al momento de integrar el gobierno de De La Rúa: el Frepaso hizo de la educación pública su bandera y terminó cediendo ante la presencia de Llach como Ministro de Educación y su proyecto a la chilena que en estos años explotó tras la cordillera y termina recomendando el desembarco de Cavallo en el gobierno cuando en los noventa hicimos de la política anti cavalista nuestro vademécum.
Con respecto a Acción Comunal Dorreguense, creímos que era posible crear un partido local que no fue una Unión Vecinal, con el “tufillo” de la dictadura que tienen los vecinalismos, cuyo paradigma hoy en la sexta es el que gobierna Tres Arroyos, pero finalmente no lo fue porque además se estaba convirtiendo en un proyecto personal del que no quería ser parte. Intentamos hacer una fuerza política y terminó en un club de fans. Eso no conduce a nada.
- Para algunas personas interesadas en las cuestiones políticas usted es un político progresista y los gobiernos que integró conservadores, ¿piensa lo mismo?
- Yo soy un político formado ideológicamente a fines de los ´80 y en la primera transición democrática que ingresó a la UCR a los 17 años convencido del rol fundamental que el radicalismo cumplió en la historia argentina y deberá cumplir.
El afán del radicalismo en general por sobrevivir a costa de cualquier cosa después de la experiencia del gobierno de Raúl Alfonsín lo llevó a arriar banderas históricas y creer que siempre, como en las matemáticas, dos más dos es cuatro, pero la política, afortunadamente, no solo se compone de números y los procesos mal paridos no reflejan esa sumatoria. El último y aleccionador ejemplo fue la alianza con de Narváez, un verdadero despropósito, un verdadero atropello a la esencia nacional y popular del partido.
Todo esto nos lleva a reflexionar que podemos seguir con las buenas experiencias de gobiernos locales en manos del radicalismo pero urge indefectiblemente la recuperación de la UCR en la provincia y la nación, no sólo en términos electorales, si no en la recuperación de su rol histórico, es decir un partido basado en valores definidos por la historia, la memoria y la proyección hacia el futuro.
- En los últimos tiempos se han intensificado los cuestionamientos del periodista y referente del FORD Hugo Segurola hacia el gobierno municipal; incluso, en algunas consideraciones ha criticado a aquellos que acunaban la frase “dar de vuelta la política como una media” y ahora pertenecen a este gobierno, ¿se siente aludido teniendo en cuenta que usted utilizó esa frase en varias ocasiones durante la experiencia frepasista?
- Es una chicana ingeniosa. Sigo pensando exactamente lo mismo, aunque visualizo, como algo verdaderamente positivo del 2003 hacia el presente, la revalorización de la política y el acercamiento y protagonismo de los jóvenes en algunos espacios (me gustaría que la UCR también acompañe ese proceso).
Ahora, fue evidente que el FORD, por su composición, en la que tiene una fuerte impronta el “dipascualismo” local, hizo las prácticas más tradicionales emparentadas con la vieja política. Hay que leer muy atentamente la última elección porque las circunstancias nos hacen tirar manteca al techo y hay votos prestados, hacia uno y otro lado (FORD y UCR) producto de la “balcanización” del Frente para la Victoria y de otras expresiones kirchneristas y del denominado peronismo disidente en sus vertientes locales de Di Pascuale y Duhalde.
Cuando se da un resultado como el que se produjo en octubre de 2011 vemos que aún con la existencia de las internas abiertas ciertas cuestiones internas de los partidos se terminan dirimiendo en una elección general.
- Usted nunca ha negado sus deseos de convertirse en intendente, ¿sigue con esa intención y cuáles fueron las causas por las que aún no ha sido candidato para ocupar ese cargo?
- Voy a seguir mi militancia política partidaria donde me honre la ciudadanía como lo ha hecho muchas veces y donde sea necesario para un proyecto político. Lo demás forma parte de los deseos que pueden ser imaginarios o reales y en eso será el tiempo, como le hace decir Hernández a Martín Fierro, “testigo de lo que está por venir”
- El año pasado, cuando se planteó la interna en el radicalismo, no pocos especularon con que usted iba a encabezar la lista de concejales encabezada por Osvaldo Crego, ¿hubo conversaciones con el ex intendente y porqué, finalmente, terminó siendo primer candidato a concejal de la lista de Zorzano?
- Tanto como Crego y Zorzano, soy parte del mismo partido político y he conversado, converso y conversaré con diferentes referentes de distintas expresiones del radicalismo. ¿Por qué fui el primer candidato a concejal de la lista de Zorzano? Porque venía trabajando con él en su gobierno y porque estoy convencido de que su reelección garantiza la consolidación del proyecto político del que formamos parte.
-Justamente, ¿usted se siente parte del proyecto político del doctor Zorzano?
- Reitero: somos parte del proyecto político del radicalismo dorreguense. Ahora, como también he marcado en otro pasaje de esa nota, el radicalismo en la provincia y el país requiere una urgente recuperación de su rol histórico.
¿Hasta cuándo una fuerza que nació, prácticamente, con la “Argentina Moderna” puede seguir intentando “zafar” en cada elección? La tradición de los buenos gobiernos locales radicales, el ser herederos de una historia y custodios de la memoria no alcanza porque solo somos “nichos” en el interior del país. Necesitamos ser una fuerza nacional en serio, sin “antikirchneritsmo bobo”, sin alineamiento opositor automático, sin socios impresentables.
Cuando comencé mi militancia luchábamos por no ser el partido del 25 %, porque parecía que a ese rol nos había condenado la Argentina pos primer peronismo. ¡Y pensar que algunos “cráneos” pensaban que había que votar en contra de la expropiación de YPF para capitalizar el 30% de la sociedad que no apoya la medida! Lamentablemente, así se tomaron posiciones partidarias durante mucho tiempo. Son capaces de firmar por el 15 % para conservar una banca en Diputados o en el Senado.
- ¿Cuál ha sido la mayor virtud que ha tenido desde que ocupa funciones públicas y cuál su principal error o defecto?
- Discúlpame pero no creo que sea adecuado que yo mismo me autocalifique. Además hay una ventaja: como la función y mi accionar es público el pueblo sabe de que se trata.


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