Arrancó ayer una semana decisiva en la Policía, donde se espera algún tipo de decisiones importantes tendiente a dar con alguna solución a los tantos problemas que viene atravesando la provincia. No escapa, sin embargo alguna sucesión de hechos llamativos y otros institucionalmente graves, los que, como suele ocurrir en estos casos, son colocados bajo la alfombra para esconderlos de la sociedad.
Los cambios vendrían apropósito del desprestigio y la falta de operatividad que se fue traduciendo en la falta de resultados positivos, por lo que un cambio podría traer nuevos vientos en la institución policial.
Tampoco se escapa que hace más de cinco años algunos altos funcionarios policiales no pueden llegar al máximo escalafón de la carrera, a pesar de que pasó un largo tiempo. Además, muchos policías tienen que asumir el costos de algunas culpas por hechos políticos que afectan al gobierno, donde la institución policial se convierte en ?el brazo fuerte y ejecutor? y en muchos procedimientos más bien se parece a la policía de Hitler.
Muchos policías ya no tienen ganas de asumir responsabilidades como las del ?Caso la Primavera?, la represión en el Colegio Nacional, el asalto y golpiza al Dr. Maidana en la madrugada y en su propio domicilio, los casos de drogas relacionados a la política, entre otros.
Cuando las novedades del descabezamiento policial están en puerta, se conoció extraoficialmente un supuesto caso de ultraje a una funcionaria judicial del juzgado Federal, justamente una unidad que ha cuestionado algunas actuaciones de la jueza Viviana Taboada. En el caso donde fue afectada por un hecho de estricto derecho de reserva por estar relacionado a la intimidad de la funcionaria, trascendió que habría sido salvajemente atacada. No parece ser un hecho producido por un sádico o psicótico sexual, sino que aparenta ser un ?trabajo por encargo? o una venganza. Otro hecho llamativo es que la Taboada que había mostrado su capacidad de rápida reacción en el en el caso del Namqom, en este, referido a la supuesta violación, habría dilatado el proceso cuanto pudo, dejando aún más dudas sobre el tema. De confirmarse esto, no solo hay que calificar el trabajo de la jueza, sino el profundo desprecio por un hecho que siempre que le ocurre a una mujer, tiene la solidaridad de otra mujer, ya que hay que ver que en esto el ?sexo débil? tiene desventajas y suele estar unida en el mismo criterio.
Sin embargo también hay que entender que si una funcionaria de un juzgado Federal puede ser atacada salvaje e impunemente, queda de manifiesto con mucha claridad que cualquier mujer en la sociedad formoseña no tiene ninguna garantía de seguridad. Esto también confirma que la Policía tiene que hacer cambios urgentes para solucionar los graves problemas que tiene actualmente la policía tanto como la sociedad.
Si no aparecen nuevos nombres en las máximas autoridades policiales esta semana, algún tipo de relevos tendría que haber , ya que todo lo ocurrido ya no da para más.

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