Florencio Randazzo: “Estamos en la puerta de un acuerdo entre San Juan y Mendoza”

El ministro del Interior habló de la polémica entre ambas provincias por la Promoción Industrial y el rol de la Nación. Elogió la gestión de Gioja y cargó contra los empresarios por la inflación. El rol de los grupos económicos.
Se considera “un orgulloso” hincha de Ford, de Boca y, peronista “de siempre”. Ocupa el cargo de ministro del Interior desde que asumió Cristina Kirchner en 2007. El viernes, dialogó en Buenos Aires con Diario El Zonda.

Habló de la polémica entre Mendoza y San Juan por la Promoción Industrial, la competitividad nacional, la disputa con los intereses económicos, la inflación y hasta hizo una autocrítica de la forma en que el Gobierno se relacionaba con los medios de comunicación.

Respecto a las disputas regional entre San Juan y Mendoza por la Promoción Industrial, la Nación dejará que estas diferencias las resuelvan las provincias, actuará de arbitro, ¿qué rol tendrá?

(Risas) Me querés meter en la interna del Flaco (Gioja) y de Celso (Jaque). Me parece que estamos tratando de evitar estas polémicas con la propulsión de la Ley Industrial. Se ha iniciado un plan de reconocimiento. Hay que resolverlo amigablemente. Hablo tanto con Gioja como con Jaque y creo que estamos en la puerta de una solución. Nosotros tenemos una visión integral de la Argentina.

¿Cómo evalúa la gestión Gioja desde la Nación?

San Juan está haciendo una gran inversión en obras sobre todo hídricas como Caracoles, una obra monumental, Punta Negra, el plan de erradicación de villas, escuelas, entre otros. El gobierno nacional contribuye y tratará de evitar que estas discusiones perjudiquen a las provincias. Estoy convencido que estamos en la puerta de un buen entendimiento entre San Juan y Mendoza.

¿Este conflicto se puede repetir en otras regiones?

Hemos tratado de reparar las asimetrías que hay entre las provincias a través de la Ley Federal de Impuesto. Sería un buen paso para poder institucionalizar aquellos recursos adicionales que necesitan un avance más importante. Que permita pensar cómo va a ser la Argentina del futuro, teniendo en cuenta un país integral que durante muchos años tuvo asimetrías en el desarrollo. Es un tema que está en la agenda. Cada decisión que toma la Presidenta siempre apunta a los sectores menos beneficiados.

Muchos sectores acusan de clientelista a la política de subsidios ¿Qué les respondería?

La Argentina tiene una política de subsidios pensada en el desarrollo económico. Creemos en la economía argentina. Es increíble las asimetrías que hay entre algunas provincias que ni siquiera tienen gas. Es un tema que se irá resolviendo paulatinamente.

En mayo se firmó un convenio de promoción industrial para las provincias incluidas en el acta de reparación histórica: La Rioja, Catamarca, San Juan y Mendoza. Este decreto no se aplica por una judicialización en Mendoza. ¿Cree que se resolverá esta situación en el corto plazo?

En este momento precisamente estaba llevándose el acuerdo de gobernadores que permita prorrogar este beneficio teniendo en cuenta que son buenos para unas provincias y generan asimetrías para otras. Estoy convencido que se va a realizar un acuerdo común con el Gobierno Nacional para llegar a buen puerto.

¿Cree que se puede sostener el crecimiento económico en el largo plazo?

La Argentina ha crecido un 63 por ciento en los últimos siete años. Por primera vez tenemos crecimiento consecutivo durante tanto tiempo. Hay todo un programa de generación de energía que tiene que ver con las perspectivas nacionales de crecimiento en los próximos diez años. La idea es seguir dándole valor agregado a nuestra producción. Estamos convencidos que ha sido clave en el crecimiento con la incorporación de 5 millones de nuevos puestos de trabajo. Se dio un proceso de sustitución de importaciones naturalmente por el tipo de cambio asociado a un mercado exportador con valor agregado.

¿Cuáles fueron las decisiones presidenciales más importantes en ese sentido?

La decisión de la Presidenta es que el dólar siga siendo competitivo e intervenir cuando haya demasiada tensión por baja o suba, lo que hace que no sea previsible y tenemos un nivel de reservas que hace imposible que tengamos los saltos que tuvimos durante tantos años.

La federalizacíon de la noticia permite que ahora muchos medios no sean meras repetidoras de Buenos Aires con noticias de paro de taxistas o piquetes en la 9 de Julio que quizás en San Juan u otras provincias mucho no interesa.

En 2009 hubo una crisis mundial muy importante con sus efectos en la Argentina. Las decisiones apuntaron a mantener el empleo y la producción. En el primer semestre del año pasado, el PBI cayó 5 puntos.

A pesar de las variables que usted desarrolló, hay un clima político enrarecido en algunas partes del país. A pesar de las medidas, uno percibe en medios de comunicación nacionales un clima de crispación, el gobierno genera amores pero también muchos odios. El conflicto del campo fue una matriz inicial por los intereses. En Buenos Aires hay un sector que se enfrenta de manera visceral con el Gobierno, ¿a qué adjudica usted esa situación?

Se lo adjudico a las decisiones que ha tomado la Presidenta y que tienen que ver con una Argentina con mayor igualdad, inclusión, distribución de la riqueza y eso ha tocado intereses muy poderosos. Y esos intereses son la expresión de muchos medios de comunicación en la Argentina. Ése es el problema de fondo.

¿No hay autocrítica oficial?

Es cierto que nosotros nos hemos equivocado en la forma. La Presidenta ha puesto por primera vez el poder de la mayoría del pueblo en la Casa Rosada. Ahí se toman las decisiones hoy en día. Desde 1983 hasta 2003, las decisiones se tomaban en otra parte. Alfonsín estuvo condicionado desde lo político por la salida del Proceso, por la economía endeudada desde el 76 y un Estado a punto de desintegrarse, en la década del 90 se abandonó el Estado como órgano regulador, la política pasó a ser decreto y se tomaban decisiones que no apuntaban a la mayoría y terminamos con De la Rúa que hizo lo contrario a lo que había prometido. Terminó siendo un país de servicios con desocupación de 30 puntos, pobreza e indigencia. La Presidenta llega en forma diferente, sin condicionamientos, más allá de su condición intelectual, por ser la mujer de Kirchner. Durante el conflicto del campo, los sectores de poder se montan para producir un proceso de devaluación sobre la figura de Cristina Fernández, más allá de la discusión de fondo que tiene que ver con la promoción. Se discutía el precio de retención de la soja y nosotros no estamos de acuerdo en bajar el precio de retención de la soja. Creemos que no es un impuesto, es un arancel de política económica que equilibra los precios internos.

¿Qué cree que hubiese ocurrido con un hipotético plan de retención cero?

Si hubiéramos tenido retención cero, no estaríamos promocionando ni el desarrollo de la industria avícola en los últimos años. Estamos teniendo un importante desarrollo en la industria del trigo o en el desarrollo de la matriz porcina.

Es una pelea de grupos económicos concentrados. ¿Cómo vamos a sacarle a los que menos tienen para darle a los que más tienen? ¿A quién se le ocurre?

¿Cómo evalúa la relación del Gobierno con los medios de comunicación?

En los ‘90, el sólo hecho de presentar un proyecto de ley que no beneficie a ciertos intereses significaba la amenaza de voltear un gobierno a través de los medios. Fue la Presidenta la que decidió que haya más pluralidad, más información local, que todos podamos opinar, que no se tergiverse información.

La idea es recuperarse sin tocar los intereses. Hay que terminar con la hipocresía. El sentido es transformar la realidad. Hay que tener en claro la discusión en la Argentina y por qué reaccionan esos intereses. Muchos sectores de la clase media son funcionales. Cuando hablamos de protección de la industria nacional, estamos defendiendo el trabajo de los argentinos. Hay una pelea de intereses. Nosotros queremos defender el trabajo argentino o sea, los intereses de la mayoría.

¿Y cómo se baja la inflación de los precios que afecta a la mayoría a la que usted se refiere?

El crecimiento de los precios no es responsabilidad del Gobierno, es responsabilidad de los empresarios argentinos. Tenemos superávit comercial con un nivel de reservas estables. Tenemos tarifas congeladas, previsibilidad del dólar, mercado interno fuerte, decíme vos por qué aumentan los precios o preguntale a los empresarios. Ahí empieza el verso de la confianza, que no hay seguridad jurídica, etc. Cuando el trabajador recupera parte de su poder adquisitivo, rápidamente aumentan los precios.

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