Florencia Trías: “Yo soy una víctima más del lado de las mujeres”

Florencia Trías: “Yo soy una víctima más del lado de las mujeres”
El árbol que repara del sol a los dos gatos que custodian la modesta vivienda de Manuel Alberti es, también, el límite de la libertad para Florencia Trías. La pulsera electrónica en el tobillo le recuerda que cualquier paso de más podría quitarle el beneficio que le concedieron después de pasar tres meses detenida en la comisaría.
El sol pega con fuerza en el barrio de casas bajas donde todos se conocen, el que desde hace cuatro meses solo ve desde la puerta. Con 19 años Florencia fue acusada de matar a su novio, Matías Cuello, de 24, arrojándole agua hirviendo en la pequeña habitación en la que vivían con su beba a 50 metros de la casa de sus padres donde ahora, bajo prisión domiciliaria, espera la llegada del juicio.

“No lo puedo creer” repite hasta el cansancio Florencia en la charla con El Diario cada vez que el llanto, que irrumpe con cada recuerdo, con cada reflexión, se lo permite.

En las manos lleva las marcas de las quemaduras de aquel dramático 15 de abril donde las versiones se encuentran, chocan. Las suyas y las de su familia política, que asegura que el joven era víctima de su maltrato verbal y físico.

Matías falleció el 7 de mayo en una clínica de Vicente López a causa de una complicación derivada de las quemaduras en las vías respiratorias.

-¿Cómo estás viviendo estos meses de arresto domiciliario?

- Todavía no puedo creer en esto que estoy metida. No lo puedo creer. Ahora estoy con mi hija que es la única que me da fuerzas, aparte de toda mi familia. Es de no creer todo esto. No poder salir, estar con mi hija en una plaza.

-¿Qué fue lo que pasó esa noche?

- Lo que pasó fue un accidente. Ya se hizo la reconstrucción del hecho, ya le demostré al juez y al fiscal que fue un accidente pero no sé, el juez le dio toda la razón al fiscal para que vaya a juicio y no lo puedo creer.

-¿Por qué creés que el fiscal no toma en cuenta tu versión?

- No lo sé. No sé por qué está tan así conmigo.

-Tenés marcas de las quemaduras… ¿qué fue lo que sucedió?

- Lo que pasó fue que yo había llevado el alquiler... él estaba borracho, me empezó a decir de todo, un montón de insultos. Él había puesto el agua para hacerse unas salchichas en una pava eléctrica porque estábamos viviendo en una piecita que no había cocina ni nada, yo la estaba acostando a mi hija. Él abre la heladera se fija donde están las salchichas y yo me las había comido. Me empieza a decir que acá nunca había nada, que era una inútil, que me comía todo. Cierra fuerte la heladera, empieza a insultarme, empieza a agarrar un palo y a pegarle al ropero, al piso…se rompió el palo, después yo le digo “¿qué estás haciendo?… (rompe en llanto).

-¿Tu hija cómo está?

- Bien, pero no está el padre…(llanto)

Violencia

La versión dada por Florencia habla de un encuentro el sábado 14 de abril en el shopping Unicenter al que Matías llegó tarde (venía de un cumpleaños) y ebrio. Por eso la joven decidió que volvieran a su casa donde se desató la discusión que terminó cuando ella amenazó con irse a lo de su madre.

Fue entonces cuando, siempre según la versión de la joven, él la habría tomado del pelo mientras en la otra mano sostenía la pava donde pensaba cocinar las salchichas. Eso provocó que las salpicaduras le quemaran las manos a Florencia. Al soltarla, según la joven, Matías perdió el equilibrio y cayó sobre la cama derramándose el agua encima. Caminando, se dirigieron a la salita del barrio donde lo derivaron al Hospital Sanguinetti y nunca más volvieron a verse.

-¿Te arrepentís de algo de ese día?

- No… Me arrepiento de haberle dicho que nos vayamos porque habíamos quedado en encontrarnos en Unicenter y yo le dije que nos volvamos para casa. Pero se lo dije porque estaba borracho.

-¿Era frecuente que viniera borracho?

- Sí, tomaba mucho. Y más cuando venía del trabajo.

-Cuando ocurrían estos episodios ¿vos también ejercías violencia?

- No, nada que ver. Cuando él me golpeaba yo solamente me acostaba a llorar en la cama. Nunca nada.

-¿Alguna vez pensaste en denunciarlo o pedirle ayuda a tu familia?

- No, porque me daba vergüenza contarlo. Aparte él siempre me pedía perdón. Cada vez que me golpeaba, o me tiraba del pelo o me pegaba cachetazos, él siempre se arrodillaba para pedirme perdón y yo lo perdonaba.

-La familia de él daba otra versión, que en realidad la violencia la ejercías vos…

- Salieron a hablar eso como también dijeron que yo no les dejaba ver a mi hija y en cambio ahora la ven cuando quieren. (La madre de Florencia es la encargada de llevar a la nena a un lugar neutral para que la vea la familia paterna). Antes nunca la quisieron conocer, nunca se preguntaron dónde vivía la nena, si tenía pañales.

-Circularon unas cartas donde vos le pedías perdón porque vos te “sacabas”, eso se pudo llegar a interpretar como una evidencia de que eras violenta.

- Sí, pero yo cuando escribía esas cartas tenía 17 años. Me parece que cualquier chica pone cosas así. Pero nunca puse eso para que lo interpretaran de esta manera, ahora.

-Ahora que hay tanto avance en la mirada sobre la violencia de género y la mujer es mucho más escuchada. ¿Por qué creés que a vos no se te trata como una víctima y hay una mirada distinta respecto al resto de los casos?

- No sé, yo soy una víctima más del lado de las mujeres. No sé por qué ahora me están poniendo del otro lado.

Futuro

Los juguetes de Morena, que está por cumplir un año y tres meses, suavizan, en parte, el cuadro familiar signado por la angustia y la incertidumbre. Duerme la siesta y, literalmente, es la única que descansa en la casa donde Florencia y sus padres aseguran estar viviendo una “pesadilla”.

-Cuando tu hija te pregunte qué pasó ¿Qué le vas a contar?

- Le voy a decir: “hija todos culparon a mamá, todos la señalaron a mamá de que no esté papá acá ahora” (Se quiebra).

-¿Te sentarías a hablar con la familia de Matías para contarles tu versión?

- Sí, me gustaría hablar con ellos, preguntarles por qué están diciendo todo lo que están diciendo.

-¿Dónde encontrás un poco de paz?

- Con mi hija, mi familia. Amigas, desde que me junté, Matías me separó de todas. Perdí todas mis amigas. Con mi hija encuentro mucha paz.

-¿La cabeza para en algún momento?

- No, olvidate, nunca. Pienso y pienso y no puedo llegar a entender.

-Si te absuelven ¿qué te gustaría hacer de tu vida?

- Quiero terminar el secundario y recibirme de algo.

-¿Qué sentimiento guardás por Matías?

- Yo a Mati lo extraño mucho y lo amo mucho (llanto).

La frase

“Todavía no puedo creer en esto que estoy metida”

La elevación a juicio, apelada

La defensa de Florencia Trías, representada por el abogado Mariano Trevisi, decidió apelar la decisión del juez de garantías Nicolás Ceballos de elevar a juicio el caso, motivado por el pedido del fiscal que interviene en la causa, Marcos Petersen Victorica.

“Lo que hice fue oponerme a la elevación a juicio instando el sobreseimiento sobre la base de entender que esto fue una legítima defensa y subsidiariamente, en caso de que no se hiciera lugar a ese planteo, lo que postulé fue un cambio de calificación como exceso en la legítima defensa que tiene la misma pena que para el homicidio culposo y accesoriamente el homicidio preterintencional que tiene una pena de 1 a 6 años de prisión y es excarcelable. Se estima que la respuesta a la apelación recién llegará a mediados de febrero.

Florencia Trías está acusada de homicidio simple por la muerte de su novio, Matías Cuello. El pedido de detención se radicó recién tras el fallecimiento del joven, 22 días después del episodio. “Las mismas pruebas sobre las que el fiscal se basó ya estaban antes de que muriera ¿Por qué no la llamaron por lesiones graves o por tentativa de homicidio?”, cuestiona la defensa.

Por otra parte, desmintió que la joven haya estado prófuga desde que fue citada a declarar tras la muerte de Matías hasta que finalmente lo hizo, una semana después, el 15 de mayo. “No había una orden de detención. Podía transitar libremente. Lo que pasa es que ella empezó a recibir amenazas por Facebook” y estuvo recluida por miedo.

Desde entonces, Florencia permanece en prisión preventiva. Los primeros tres meses estuvo detenida en la Comisaría 7ª de Manuel Alberti y desde hace cuatro, está en el domicilio de sus padres.

Mónica Soutadet, madre de Florencia

“Pensé que iba a terminar al revés”

Para Mónica Soutadet el trágico final de la pareja estaba anunciado desde mucho antes. La mujer, madre de Florencia y de un hijo de 22 años, asegura que sabía que su hija era víctima de la violencia a tal punto que quiso intervenir en la situación: “Fui a la Comisaría de la Mujer de José C. Paz y me atendieron atrás de la reja y me dijeron que la tenía que traer a ella”.

“Sinceramente –continúa- pensé que iba a terminar al revés (con Florencia muerta), y mi amiga también, siempre me lo decía”.

Sin embargo, los intentos de acercamiento hacia su hija fueron infructuosos: “yo hablaba con ella y me lo negaba”. “Yo negaba todo –asiente Florencia- nunca los escuché, no escuchaba a nadie. Estaba con los ojos tapados”.

Sobre Matías, afirmó: “los padres dicen que fue buen hijo y buen amigo, por ahí lo fue, pero en el año que ellos vivieron acá no conocían la casa, la nena, dónde dormían, qué comían y no conocían a Matías en el rol de marido y padre”.

Comentá la nota