El senador Sergio Flinta, hombre clave en el esquema de poder ricardista en la Provincia, salió ayer al ruedo a sacudir la estantería del poder político que el peronismo construye en la Municipalidad de Corrientes en torno a la figura del joven intendente Carlos Mauricio "Camau" Espínola.
"Para intentar confrontar con el Gobierno de la Provincia, o con gente de experiencia como las que conducen el Gobierno de la Provincia, se necesita mucho más, y no solamente el padrinazgo de algún ministro de la Nación, o la intención de un dirigente local que lo lleva a confrontar con el Gobierno de la Provincia", bravuconeó el dirigente radical.
"Camau anda a las escondidas, reticente. Hace peticionar cuestiones que después en los papeles se evidencian como imposibles. Nosotros siempre fuimos de frente y dijimos que hay que trabajar en conjunto. Tenemos obras para la provincia, de la provincia para la ciudad que se podrían convenir en conjunto, pero para esto Camau tiene que animarse a convenir con la Provincia, tomar iniciativas y resolver el tema del desendeudamiento, porque en definitiva la responsabilidad y el costo le va a quedar a él", comentó el senador radical.
En esta esgrima que se abrió en las últimas horas entre el radicalismo gobernante y el peronismo opositor, Flinta justificó al diputado nacional y correligionario suyo Agustín Portela (quien había dicho que "los peronistas son caraduras y chantas"): "Exterioriza un estado de ánimo, porque nos sentimos discriminados", explicó.
Al dialogar ayer con los periodistas Marcelo Insaurralde, Luis Alarcón y Gustavo Gómez González durante el programa La Revista AM por Radio Corrientes, el senador Sergio Flinta resaltó que en este segundo semestre para el Gobierno de la Provincia será distinto y el Estado se va a mostrar de otra manera. "Se dejaron los momentos más difíciles. Esto no es una excusa, sino un dato de la realidad. Se verá la evolución positiva de la gestión a lo largo y ancho de la provincia".

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