Un año muy flaco para la obra pública

Varias iniciativas trascendentes para el desarrollo de la ciudad siguen sin pasar el plano de los anuncios y todo parece indicar que, durante 2013, deberán continuar esperando tiempos mejores.
Tras varios años con vientos favorables, 2012 terminará con muchas más penas que glorias en materia de obra pública a nivel local.

Y para colmo de males, los tres mayores proyectos destinados a modificar el perfil de la ciudad no evidencian indicio alguno de realización.

La situación es consecuencia de la "sintonía fina" --término acuñado por el kirchnerismo para evitar hablar de recorte o ajuste-- que iniciaron de manera decidida los gobiernos nacional, provincial y municipal.

Apenas la inauguración del pavimento en el bulevar Pilmayquén, desde la avenida 14 de Julio hasta el barrio de Prensa, junto con la primera etapa del Frente Marítimo y algunos complejos habitacionales, merecen una mención destacada en el anuario 2012 de obras públicas.

Nada, absolutamente nada, podrá rescatarse de este año en lo que hace a la concreción de los tres mayores proyectos que requiere la ciudad: la autopista entre Grünbein y El Cholo, el acueducto desde el río Colorado y la planta de reúso de los líquidos cloacales con fines industriales.

Uno por uno. En 2011 pareció, luego de 40 años, que uno de los proyectos más esperados por la ciudad tendría final feliz.

Sin embargo, la anunciada licitación de la autopista de la ruta 3, entre Grünbein y El Cholo, pasando por el paraje El Guanaco, fue sólo un amague más entre tantos.

De todas formas, al menos existe un saldo positivo para esta vía de 10 kilómetros de extensión: Vialidad Nacional ya cuenta con el proyecto técnico definido y todo está listo para proceder a la compulsa de precios.

En cuanto al acueducto desde el río Colorado, la obra sigue inmersa en un mar de dudas y ni siquiera fue definida en el plano técnico.

Se estima que tendrá un costo final de 1.000 millones de pesos y hay quienes aseguran que solucionaría la demanda de agua potable de Bahía Blanca durante los próximos 20 años, como mínimo.

Sin embargo, pese a su importancia, en tiempos de vacas flacas ya no aparecen los que antes hablaban de partidas asignadas por Nación y Provincia y, en los despachos oficiales, ahora todos parecen mirar para otro lado.

No muy diferente resulta el panorama para la planta de reúso de líquidos cloacales que tendrá por objeto enviar agua depurada a las grandes industrias.

El último paso para una obra que ya cuenta con proyecto técnico fue la firma de un acta compromiso entre ABSA y las petroquímicas para que éstas consuman el agua producida.

Resta saber de dónde obtendrá ABSA o la Provincia los 70 millones de dólares que costaría la planta. Se habla de créditos externos y de su recupero mediante la tarifa que se les cobrará a las industrias.

Incierto panorama. De cara al futuro, el panorama no se presenta muy alentador para la ciudad si se piensa en aportes estatales. Con una Provincia en rojo, los nuevos pozos de Cabildo no se harán, el nuevo autódromo deberá seguir esperando y para avanzar en el Frente Costero, desde La Plata se decidió sumar al Consorcio de Gestión del Puerto.

En cuanto a la Nación, el dinero para la finalización de 1.000 viviendas del Plan Federal viene en carreta y de la iluminación de La Carrindanga y la repavimentación de Indiada (ya adjudicada), hasta ahora, no se tienen noticias.

No habrá que perder de vista la repavimentación de la pista principal de Espora, una obra de más de 80 millones de pesos ya licitada, cuyo inicio se prometió para antes de fin de año. En ese duro escenario se debate el municipio, con un intendente que decidió priorizar la reconstrucción del servicio de ómnibus, mediante el aporte de más de 20 millones de pesos para la compra de nuevas unidades, y ahora busca la forma de sumar más pavimento.

Con obras de saneamiento que marchan a paso muy lento y con la postergada licitación de un nuevo tramo de la semipeatonalización de Alsina, sin mencionar otros proyectos detenidos (como la apertura de calle Belgrano en dirección a la estación Sud), de acá a fin de año sólo aparece como una obra de peso el asfalto en calle Esmeralda.

Seguramente, en los próximos 12 meses habrá que asistir al reparto político de obras menores que harán la Casa Rosada y el gobierno provincial --Daniel Scioli por un lado y Gabriel Mariotto por otro-- entre los intendentes de la Sexta Sección Electoral.

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