Fiscalía y querella piden penas efectivas

El martes 21, el tribunal dará a conocer el fallo del histórico juicio. Reclamaron condenas de 3 y 4 años de prisión. Gabrielli, camino a la absolución.
«Las pruebas son las únicas que van a decidir» la suerte de los tres acusados por la contaminación ambiental por el uso de agroquímicos en barrio Ituzaingó Anexo.

En un episodio extraño, el juez Lorenzo Rodríguez usó los últimos minutos para dirigirse al público presente en la sala de la Cámara Primera del Crimen y les dijo: «Vamos a comenzar a meditar porque se trata de una causa larga y compleja».

Agregó: «Todos han sido testigos y han escuchado los argumentos sólidos de cada una de las partes. Así como nosotros, ustedes también deberán reflexionar interiormente sobre todo lo escuchado».

Eran cerca de las 8 y media de la noche del martes y habían pasado más de diez horas de una maratónica jornada de conclusiones del histórico debate, que finalmente tendrá su veredicto el martes 21 de agosto.

La eterna audiencia se inició con los alegatos de los fiscales Marcelo Novillo Corvalán y Carlos Matheu, que tras casi cuatro horas, solicitaron pedidos de prisión efectiva para el productor Francisco Parra y el aeroaplicador Edgardo Pancello. Para el primero pidieron una pena de 4 años de prisión, en tanto que para el segundo solicitó tres años.

Por otra parte, reclamaron al tribunal, integrado por los doctores Lorenzo Rodríguez, Susana Cordi y Mario Capdevila, que en caso de aplicar una sanción condicional, además se ordene una medida subsidiaria que durante cuatro años, ambos acusados, realizaron tareas sociales en dispensarios de la ciudad.

Para el tercer imputado por los episodios en barrio Ituzaingó Anexo, el productor Jorge Gabrielli, el Ministerio Público Fiscal solicitó su absolución por la falta de contundencia en las pruebas.

En las conclusiones, los fiscales destacaron los testimonios de varios vecinos, la peligrosidad de las sustancias tóxicas y el conocimiento previo de los imputados que, a pesar de ello, realizaron las fumigaciones en forma temeraria en los meses de febrero de 2004 y 2008.

Además de las penas reclamadas, realizaron una serie de recomendaciones que el tribunal debería tener en cuenta a la hora de emitir los fundamentos del fallo, destinados a los distintos organismos públicos nacionales y provinciales para que adopten medidas urgentes para evitar este ataque sistemático a la salud.

Novillo Corvalán abrió su alegato haciendo referencia a lo que consideró una parte de la problemática vivida por el barrio, al que dijo se encontraba en terapia intensiva. «Vivió una reiterada agresión que se acentuó con las fumigaciones», destacó.

El fiscal sostuvo que Ituzaingó Anexo era un cóctel de distintos factores, por lo que era temerario fumigar en esas condiciones.

Enfatizó que el valor de la vida humana debería estar por encima de cualquier beneficio económico.

En otro párrafo, aclaró que «no estamos en contra de la producción agropecuaria», pero ésta “debe tener sus límites” para “preservar la salud”.

Consciente de una realidad

De acuerdo a Novillo Corvalán, en base a los testigos que pasaron por la Cámara, el imputado Francisco Parra se reunió con autoridades municipales dos días antes de realizar la fumigación con una máquina mosquito, hecho que fue denunciado a principios de febrero de 2004 por tres vecinas del sector ubicado al sur de la ciudad.

La acusación se basó en los testimonios de Sofía Gatica, Norma Herrera y Marcela Ferreyra, además del aporte de Pablo Vargas, testigo al que consideró importante y muy objetivo. Éste había sacado la fotografía de la máquina utilizada en esa oportunidad.

También hizo hincapié en la declaración de otra vecina, de apellido Aylon, la que calificó de conmovedora, que aportó una libreta con las anotaciones sobre los días que se realizaron aplicaciones. Según esas notas, Parra habría realizado fumigaciones desde octubre de 2003 hasta siete días antes y el mismo día de la denuncia, es decir, el 11 de febrero de 2004.

Novillo Corvalán insistió en que Parra conocía el perjuicio que denotaba la aplicación hacia los vecinos, teniendo en cuenta que, según el Servicio Meteorológico Nacional, ese día había condiciones climáticas no aptas para las fumigaciones.

Palabra de mujer

Con respecto a los episodios ocurridos en febrero de 2008, el fiscal basó la mayor parte de su acusación en la declaración de Sofía Gatica, emblema de la lucha de Ituzaingó Anexo.

La mujer sostuvo haber anotado la matrícula de la avioneta, presuntamente de Pancello, que fumigaba sobre los campos próximos, uno de ellos de Parra.

También apoyó su acusación en otros vecinos que habían observado a la avioneta, lo más llamativo que ninguno la vio fumigar.

Además, el fiscal dijo que el vuelo fue ilegal, ya que no está registrado en ningún sitio.

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