La Fiscalía de Estado intervino en la causa por la pérdida de $500 mil en medicamentos de OSEP

La Fiscalía de Estado intervino en la causa por la pérdida de $500 mil en medicamentos de OSEP
Se constituyó como demandante. La obra social sostiene la hipótesis del sabotaje a manos de una empresa de seguridad y la Justicia continúa tomando declaraciones.

La Fiscalía de Estado se constituyó como demandante en la causa por la pérdida de cerca de medio millón de pesos en medicamentos producida por un supuesto sabotaje en las instalaciones de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP). La fiscal realizó una inspección ocular en la sede de la mutual, reconstruyó los hechos y citó a declarar a varios empleados.

“Hemos intervenido en las indagatorias que está llevando adelante la fiscal. El viernes nos llegó el sumario y nos constituimos como demandantes. No podemos saber aún si hubo sabotaje pero hay varios puntos oscuros en la causa”, aseguró Carlos Perafita, titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de la Fiscalía de Estado.

En tanto Claudia Ríos, fiscal que interviene en la causa, aseguró que el jueves pasado realizaron una reconstrucción de los hechos en la sede de OSEP ubicada en calle Rondeau de Ciudad.

Junto a un ingeniero revisaron las instalaciones eléctricas para determinar si hubo algún desperfecto técnico que provoque el corte de luz que se produjo el 1 de mayo, motivo por el cual medicamentos valuados en 500 mil pesos perdieron la cadena de frío y tuvieron que ser tirados.

“La causa es secreta, por lo que no puedo dar detalles hasta que termine la investigación. El jueves le tomamos declaración al director de la obra social (Marcelo Costa) y a tres empleados más. Esta semana le tomaremos a algunas personas más y esperamos tener resultados la semana que viene”, aseguró Ríos.

El 1 de mayo un corte en el suministro eléctrico de las heladeras de OSEP provocó la pérdida de miles de pesos en medicamentos. El titular de la obra social atribuyó el hecho a un sabotaje que no pudo ser registrado por las cámaras debido a que rescindieron el contrato con la empresa de seguridad dueña de las mismas y la nueva empresa tardó dos semanas en instalar las propias. "Deberían haber previsto el cambio de empresa para evitar quedarse sin cámaras", aseguró Perafita.

Comentá la nota