El fiscal Piombi no cree en la nueva versión de la víctima

El fiscal Mauricio Piombi concedió una entrevista a Radio Noticias y brindó detalles del caso de la joven que pide que liberen a su violador. Dijo que "el hecho existió".
"Estamos convocados a tomar las medidas necesarias para el resguardo de la víctima", explicó Piombi al inicio de la entrevista radial. "Aunque parezcan extraños, estos hechos suceden en repetidas oportunidades: personas que denuncian ser víctimas de un delito y que después aseguran que tales cuestiones nunca acontecieron. Hay que trabajar con mucha cautela y no solo acompañando a la víctima, sino que también tomando las medidas pertinentes para con el imputado", agregó.

La violación.

El caso, de sorprendente similitud al de Carla Figueroa, se hizo público en la edición de ayer de LA ARENA: una joven de 24 años denunció a su pareja de haberla abusado sexualmente, pero dos semanas más tarde se arrepintió y pidió que sea liberado.

El hecho ocurrió durante la madrugada del pasado 16 de abril. La chica, que reside junto a sus dos hijos en la zona norte de Santa Rosa, llamó al 101 para solicitar la presencia policial, ya que su pareja quería entrar a su casa por la fuerza. Un móvil acudió al lugar, pero como el hombre no estaba, se marchó. A los pocos minutos de su partida, el sujeto (de unos 30 años y con frondosos antecedentes) rompió la puerta de la casa de una patada y violó a la moradora.

Luego se marchó y la víctima se comunicó nuevamente con la policía. Una vez notificado, el fiscal Piombi ordenó que la mujer sea revisada por un médico, quien constató la violación, y luego la llamó a declarar. Ella acudió a la Ciudad Judicial y relató el episodio. Para esto, el abusador ya había sido detenido por la policía y alojado en la Alcaidía.

Piombi no tardó en darse cuenta de que quizá tenía suficientes elementos probatorios como para que el imputado sea condenado... pero a las dos semanas tuvo que reiniciar la investigación y enfocarla desde otro punto de vista, ya que la víctima se arrepintió y le pidió que liberara al imputado. "Todo fue mentira" le expresó al sorprendido fiscal.

Libertad.

Luego del arrepentimiento, el imputado (que es visitado por en la prisión por su víctima) formuló al juez un pedido de re-examen de la medida que lo privaba de la libertad, pero el magistrado se la negó, acordándose, seguramente, de su colega Carlos Flores.

"Por parte de la fiscalía nos parecía que no era pertinente, principalmente en base a los informes de la Subdirección de Género, que nos arrojaban que la denunciante es una persona que presenta síndrome de 'mujer maltratada', y, por otra parte, a los informes médicos forenses y siquiátricas del imputado, que dejaban de manifiesto cierta peligrosidad en su proceder", dijo Piombi.

Juicio.

Si bien el funcionario todavía debe reunir más pruebas, aseguró que está convencido de "la veracidad de la primer denuncia de la mujer" y de que "el hecho existió". "Por suerte, en este caso, la declaración se grabó, y allí podemos apreciar otras cosas. Por supuesto, la chica puede estar ante un juez y decir que no fue violada, pero por mi parte voy a presentar todas las evidencias que tenga".

Por el momento, Piombi contaría con el testimonio de un testigo (que sería un vecino de la víctima) y con un examen de ADN, cuyos resultados aún no se conocen, pero que fue pedido para cotejar los rastros extraídos de las cavidades íntimas de la joven con muestras de saliva del imputado. También tendría la grabación de los dos llamados al Comando Radioeléctrico realizados por la muchacha y los informes sicológicos de ella. Próximamente podría acusar al imputado de "abuso sexual".

Sin marcha atrás.

Por otra parte, el letrado aclaró que "una vez que uno hizo la denuncia, no se puede retirar" y agregó que "el fiscal puede evaluarla a su criterio". "Si es un delito contra la propiedad, un daño o una pequeña cosa y hay una reparación del daño, acompañaremos a la víctima y le diremos que 'estamos de acuerdo con usted' y que le retiramos la denuncia. Pero si es un delito mas grave, aunque la víctima quiera retirarla, yo me tengo que estar muy seguro, porque puedo largar a la calle a una persona que puede hacerle daño a un tercero".

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