Antes de fin de mes, el fiscal Javier Ochoaizpuro pedirá la elevación a juicio de la causa por el crimen del pequeño Tomás Dameno Santillán, cometido el 15 de noviembre de 2011.
Cabe recordar que el único imputado en la causa es el ex padrastro de Tomás, Adalberto Cuello, quien en la actualidad se encuentra detenido en la Unidad Penitenciaria Nº 49 de la ciudad de Junín.
En el mes de diciembre, el juez de Garantías Nº 1 de Junín, José Raúl Lucchini, dictó la prisión preventiva para Cuello. En su resolución, el magistrado consideró que Cuello es autor de "Homicidio agravado por ensañamiento y alevosía", y consideró que "no se contentó sólo con matar", sino que buscó provocar al niño un "sufrimiento innecesario".
El caso
Tomás había sido visto con vida por última vez el 15 de noviembre, alrededor de las 12.15, cuando salió de la escuela rumbo a su casa, pero como nunca llegó, su madre realizó la denuncia.
Luego de dos días de búsqueda, el niño fue hallado asesinado en un predio rural, en las afueras de la ciudad, donde Cuello lo mató y lo dejó abandonado, según entendió el juez.
Lucchini coincidió con el fiscal Javier Ochoaizpuro en que Cuello se aprovechó de "resultar conocido de la víctima, por ser hijo de su ex concubina" y lo mató "valiéndose de la pequeña contextura física del menor, que impedía la posibilidad de defenderse".
En base a la autopsia, aseguró que le aplicó golpes contundentes en las zonas craneal, abdominal, lumbar y en extremidades, que le provocaron fracturas, todas cuando el niño aún estaba vivo.
Dio por acreditado que los golpes fueron realizados con una pala de punta que el detenido usaba para trabajar, la cual fue encontrada cerca del lugar del crimen junto a la mochila y el guardapolvo del niño y reconocida por sus compañeros de trabajo.
Argumentos
Al referirse al agravante del ensañamiento, el juez afirmó que "la conducta del imputado estuvo direccionada a aumentar de manera deliberada e inhumana el dolor del menor" y que "no se contentaba con su propósito de matar", sino que tuvo un "despiadado accionar".
"En otras palabras, la acción estuvo dirigida a matar, haciendo sufrir a la víctima padecimientos y sufrimientos físicos y psíquicos innecesarios", remarcó Lucchini.
Sobre la alevosía tuvo en cuenta que "el imputado se ha conducido con astucia, aprovechando el estado de indefensión de la víctima", un niño de sólo nueve años que le tenía mucho temor.
Para mantener a Cuello en prisión, el juez valoró declaraciones que describieron la mala relación entre el imputado y su ex concubina, Leonor Santillán, y que Cuello culpaba por ello a Tomás.
Declaraciones
Respecto del momento preciso de la captura del niño, el juez valoró a testigos que lo vieron salir del colegio solo, porque su primo había faltado, y caminar por la avenida Massey al 400, a escasos metros de donde se lo vio también a Cuello pasar a toda velocidad en el auto de su novia, María Inés Márquez.
Márquez desmintió la declaración del acusado acerca de que entre las 12 y las 14 del día que desapareció el chico, había salido junto a ella y en cambio aseguró que Cuello salió solo y que, cuando volvió, "tiró las zapatillas que estaba usando y estaba todo transpirado".
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