La fiscal federal Marta Odasso dio por concluida la investigación judicial del caso conocido como "Recorridos inflados" y solicitó su elevación a juicio. Ahora, el juez federal Pedro Zabala tiene que decidir qué destino le da al caso.
Cuando lo haga, enviará todas las carpetas al Tribunal Oral Federal para que allí le pongan fecha a las audiencias del juicio.
El caso comenzó cinco años, cuando los entonces concejales del Fregen Claudia Giorgis y Alfredo Carrascal denunciaron que habían detectado una notable diferencia entre los recorridos que realizaban los colectivos de Santa Rosa -en esa época en manos de la empresa El Indio- y el número que informaban a Nación para cobrar el subsidio al gasoil que otorgaba la Comisión Nacional Reguladora del Transporte. Esa diferencia de kilómetros perjudicaba al Estado nacional, que otorgaba un monto acorde a un valor que estaba sobredimensionado.
Por ese motivo, el ex intendente Néstor Alcala y su entonces secretario de Hacienda, Jaime Sterin, fueron procesados por defraudación contra el Estado Nacional. El caso tuvo otros dos procesados: Carlos Diego Osorio, titular la firma El Indio, y Arturo Ripa, ex director municipal de Servicios Públicos. Ambos fallecieron hace unos años.
Para la justicia, si esta defraudación existió fue porque hubo dos partes que trabajaron en sintonía: quienes adulteraron los kilómetros que cada día recorrían los colectivos urbanos, y quienes no detectaron, o por algún motivo evitaron hacerlo, esa falsificación.
Ardid.
Cuando Zabala procesó a Alcala, Sterin y Ripa, el 28 de diciembre de 2009, dijo que "medió un acuerdo" entre ellos tres y Osorio, para "desplegar una maniobra ardidosa" que "causó un perjuicio económico al Estado Nacional" y le permitió a éste último cobrar más subsidios de los debidos por el transporte público. En ese momento les embargó bienes a cada uno por 600.000 pesos, aunque luego la justicia bahiense redujo la cifra a 100.000.
¿Cuál fue la presunta maniobra? El Indio, la empresa de colectivos de Osorio, que tenía la concesión del transporte público, recorría con 16 vehículos 613.000 kilómetros semestrales y consumía 50.299 litros de gas oil mensuales. Sin embargo, en las planillas que el municipio remitía a Nación figuraban 20 vehículos, 950.702 kilómetros y 66.700 litros de gas oil.
Los números se habrían inflado para que El Indio cobrara más subsidios a través de dos vías: el Sistema Integrado de Transporte Automotor y un coeficiente en el que se tenían en cuenta los kilómetros recorridos, entre otros ítems. Un subsidio lo cobraba en efectivo y el otro con gas oil a bajo precio. Los funcionarios municipales quedaron involucrados en el ardid porque dieron fe de esos datos falsos a través de las planillas que firmaron y que equivalían a una declaración jurada.
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