Para el fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, “gran parte de la verdad sobre el atentado ya se sabe”. Asegura que hubo una época en la que no se quiso investigar qué fue lo que sucedió el 18 de julio de 1994.
—Es el único hecho terrorista que después de 16 años siguió arrojando pruebas. Estamos actuando en tres frentes: el internacional, el regional y el local.
—¿La postura de Irán de no entregar a los sospechosos terminó frenando el frente internacional?
—No, se sigue recolectando pruebas. Están vigentes las capturas que se pidió a través de Interpol, hemos hecho varios intentos para que Irán entregue a las personas pero el gobierno iraní protege a los acusados, les da inmunidad y cargos públicos.
—¿Cuál es la situación de la “conexión local”?
—Se investigan varios delitos, pero el fundamental es el de un armado arquitectónico falso para imputar a un grupo de policías; esa causa ya está lista para ir a juicio oral y público. La segunda es por el encubrimiento del comerciante Alberto Kanoore Edul, que lo hacen al alertarlo sobre un allanamiento. Yo calculo que antes de fin de año esta segunda causa también estará para ir a juicio. Respecto a la conexión local he ordenado una gran batería de medidas para obtener más pruebas sobre el rol de Carlos Telleldín (ex vendedor de autos) y de su entorno. Una vez que se finalicen estas medidas vamos a ver si elevamos a juicio sólo a Telleldín o a otras personas que están vinculadas con él, esa parte de la investigación también va a estar a fin de año.
—Si la SIDE ya estaba investigando a los funcionarios iraníes antes del atentado, ¿por qué se tardó tanto en avanzar en esa línea?
—Después del atentado a la Embajada de Israel en 1992, la SIDE comienza con una serie de objetivos de inteligencia y determina como blancos a algunas personas que podían tener que ver con el primer atentado. Es en ese contexto que se investiga a Moshen Rabbani (ex agregado cultural de la embajada iraní en Argentina). Por eso mucho tiempo antes del atentado a la AMIA se logra fotografiar a Rabbani cuando está averiguando por camionetas Traffic, similares a la que luego se usa para el atentado. Se avanzó, pero hubo otras líneas falsas de investigación que frenaron el resto.
—Da la sensación de que aún quedan zonas grises en la investigación.
—Son muchas las cosas que se saben, gran parte de la verdad ya se sabe. Se sabe quién ordenó el atentado, quién lo planificó, quién lo financió, cuál fue el motivo, qué organización lo organizó, quién fue el inmolado, cómo ingresó el grupo operativo y qué tiempo estuvo en Buenos Aires. Pero aún quedan muchas cosas por saber, todo lo referente a la camioneta es un punto negro que se está investigando. Los datos fundamentales ya se saben, así que la verdad ya está. Obviamente no hay justicia porque hay un Estado que protege a los terroristas, que es Irán.

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