Las asambleas vecinales miembros de la Unión de Vecinos Platenses queremos expresar que lamentamos habernos enterado, a través de los medios de comunicación, la decisión de la Asamblea de San Carlos de retirarse del espacio. Sabemos que tal decisión se debe, exclusivamente, a desacuerdos internos en el seno de su asamblea, que nada tienen que ver con nuestra unión.
La legitimidad con la que ha sido reelecto el intendente de nuestra ciudad, no implica para nosotros ningún tipo de replanteo interno respecto del accionar de la UVP, por considerar que son dos ámbitos distintos.
Los resultados electorales nada tienen que ver con las cuestiones vecinales que la unión ha encarado, es por ello que no sentimos la necesidad de redefinir nuevas estrategias ya que nuestra actuación se da en un ámbito que nada tiene que ver con cuestiones partidarias o electorales.
La estrategia de la UVP continuará siendo el diálogo franco y constructivo con el municipio como hasta ahora, sin por ello dejar de cristalizar los reclamos y problemáticas de la diversas localidades; ya que son justos y reales; y así lo ha entendido el municipio al entablar un diálogo con nuestra unión, reconociendo que aún existe mucho por realizar.
Nos hemos reunido con distintos funcionarios para debatir y poner en agenda temas tan importantes como la provisión de los servicios públicos esenciales (agua, cloacas, gas, transporte) para los barrios más relegados de la ciudad; además de suscribir el acta de compromiso respecto de la aplicación de un plan integral y sustentable para la ciudad.
Próximamente volveremos a reunirnos con el señor Javier Pacharotti, presidente de Concejo Deliberante, para continuar con una serie de encuentros de trabajo que venimos teniendo, en los que la UVP siempre ha tenido una actitud constructiva destinada a generar canales genuinos de diálogo y proponiendo, entre otras cosas, la reglamentación por parte de los vecinos del sistema del Presupuesto Participativo; el diseño de un plan de obra pública esencial para los barrios; la discusión de un plan de viviendas destinado a paliar la grave situación por la que atraviesa nuestra región.
Estamos muy contentos por el crecimiento barrial que ha tenido UVP en este último tiempo, lo que nos llevó a construir nuestras propias líneas de acción; pero para nosotros un cambio del contexto político, no implica la redefinición del espacio, que ha nacido auténticamente en lo barrial, como un actor fundamental destinado a ejercer la legítima representación de las problemáticas vecinales.
Deseamos expresar que la UVP no reconoce ningún tipo de paternidad ya que ha surgido como producto de una amplia suma de voluntades autónomas emanadas de las distintas asambleas barriales que la integran, logrando así una legítima y reconocida representatividad.
Nuestra unión no solo tiene vida propia, sino que, fundamentalmente, posee un criterio independiente respecto de cuál debe ser nuestra postura y accionar como vecinos, que estamos dispuestos a debatir pero jamás a solapar.

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