Los arrendatarios de la Finca El Pongo realizarán una movilización hoy jueves a partir de las 9 de la mañana en la Plaza frente a la Municipalidad de Perico. Los mismos han escrito una carta abierta al pueblo periqueño, en la que relatan la problemática que los aqueja, y proponen soluciones a la misma.
“Somos pequeños productores que arrendamos la tierra, muchos desde hace tres generaciones. Se trata de nuestro trabajo, de nuestras economías familiares, y de nuestra forma de vida.
“Ante el problema de la vivienda que se desató en nuestra provincia, el gobierno debe resolverlo. Pero en Perico, ha pretendido que esa solución sea afectando las tierras en las que trabajamos, en vez de tocar otros intereses. A diferencia de lo que ocurrió en Libertador, donde solo podía crecer el pueblo sobre tierras de Ledesma, no es cierto que en Perico la ciudad solo pueda crecer sobre las tierras que nosotros sembramos. Hay otras tierras de la Finca El Pongo que pueden afectarse, y hay otras tierras que rodean la ciudad en las que también pueden construirse casas, como Labrador Roggio, etc.
“De los que trabajamos la tierra y vivimos de ella, somos los más débiles. No vivimos de la renta: vivimos de producirlas con nuestras propias manos. Nuestro trabajo depende, desde hace décadas, de que nos renueven los contratos de arriendo a discreción. Apenas trabajamos de 1,5 a 20 has (el que más tiene entre los autoconvocados de “La Posta”). Se trata de economías domésticas.
“Por eso vamos más allá de decidir no movernos de donde estamos: nos proponemos ser los sucesores del Malón de la Paz del ’46, aquellos originarios que desde la Puna jujeña marcharon por tres meses a Buenos Aires, reclamando el derecho a los títulos de dominio de la tierra, que consiguió la expropiación de tierras de la Quebrada y la Puna en 1948”.
“Somos descendientes, como la mayoría del resto del pueblo periqueño y jujeño, de naturales del lugar, originarios, los verdaderos despojados de la tierra. Y convocamos al resto del pueblo y organizaciones vivas de Perico, a acompañarnos en esta batalla, y a aunar fuerzas para que los que nos gobiernan, resuelvan el problema de tierra para vivienda y para producir al conjunto del pueblo, afectando en todo caso a quienes traban, con la propiedad de grandes extensiones de tierra, el desarrollo productivo de nuestra provincia. No somos Ledesma. Somos los hijos y nietos de los jornaleros de la Finca que hoy arrendamos”.
Comentá la nota