Finalmente Coopeplus firmó el convenio con la Municipalidad

Los dirigentes de la cooperativa Coopeplus celebraron ayer luego de ocho días de un reclamo que incluyó un acampe pacífico en el interior del edificio municipal.
Luego de arduas negociaciones con el intendente Luis Larrañaga y sus funcionarios, la cooperativa logró la firma de un convenio por cinco años para que se le permita a sus socios el ingreso de lunes a sábado al relleno sanitario para clasificar basura, compactarla y luego venderla para su posterior reciclado.

La clave del acuerdo vino por el lado de los trabajadores, quienes renunciaron al pedido de 1.800 pesos mensuales que, según reclamaban, debía pagarles la comuna, mientras ellos tramitaban el ingreso como beneficiarios de un plan nacional que les garantizaba un ingreso mensual, como fomento al trabajo cooperativo. Sin ese escollo en la discusión, los funcionarios y los representantes de los obreros lograron acercar posiciones hasta que, finalmente, anoche estamparon sus firmas en un convenio de diecisiete puntos.

La celebración fue con bombos y redoblantes. Eran las 21, cuando el grupo se reunió por última vez en la puerta de ingreso al municipio para celebrar. De a poco fueron quitando sus pertenencias del hall municipal y las cargaron en una camioneta y un automóvil. De allí partieron a la sede del gremio Luz y Fuerza La Pampa, uno de los sostenes del reclamo y factotum principal de la conformación de la cooperativa, donde los esperaba un festejo intramuros.

El cierre de la negociación se produjo en el despacho del secretario de Gobierno y Acción Social, José Sevilla. Estuvieron el secretario de Obras Públicas, Javier Schlegel, y el abogado Juan Carlos Chirino, director de Asuntos Jurídicos de la comuna. La abogada de los lucyfuercistas, Carina Salvay, que asesoró a la cooperativa durante toda la negociación, discutió hasta el final junto al dirigente gremial Nahuel Acosta y a dos miembros del Consejo de Administración de la Coopeplus.

El tramo final de la discusión fue seguido por la prensa desde la ventana del despacho. Cuando todo se había distendido, Chirino se prometió bromear respecto a que la propiedad de los bombos y las bocinas que acompañaron el reclamo de ocho días quedarían para la comuna, como una especie de posesión veinteañal, dado el extenso tiempo que duró el acampe de los operarios.

Por la mañana los gremios habían recibido el apoyo de los gremios estatales agrupados en la Mesa Intersindical, que, antes de marchar hacia la Casa de Gobierno, se reunieron frente al municipio capitalino y reclamaron al intendente Luis Larrañaga que escuche a los cooperativistas. Poco después la Coopeplus había comunicado que desistía del cobro de los 1.800 pesos y los funcionarios iniciaron la cuenta regresiva de la aceptación del acuerdo.

Salvay explicó anoche que el acuerdo fue muy importante y que de ahora en más quedaba iniciar los trámites ante la delegación local del Ministerio de Trabajo de la Nación para que los socios de Coopeplus ingresen en el Programa Entramados Productivos Locales.

Sobre las 20, cuando la negociación parecía haberse trabado, algunos miembros de la cooperativa ingresaron a la sesión del Concejo Deliberante. Todo hacía prever que iban a iniciar otra protesta con bombos para impedir la sesión, como había ocurrido el jueves pasado, pero el diálogo en la planta baja se reanudó hasta llegar al esperado acuerdo.

"Somos gente humilde que sólo pretende un trabajo digno para llevar el sustento a sus familias", gritó Nicolás Medina, antes que la manifestación dejara el edificio municipal con el acuerdo firmado.

¿Qué dice el convenio?

El acuerdo entre Coopeplus y la Municipalidad de Santa Rosa especifica que los operarios clasificarán los residuos sólidos urbanos, no patológicos, ni contaminantes. Por cinco años, el municipio garantiza a la cooperativa el ingreso al Relleno Sanitario para que realicen la clasificación, además de la "estabilidad y permanencia" de las tareas de separación y/o reciclado y la descarga de la basura en la planta de clasificación.

La comuna no podrá impedirles el ingreso ni entorpecerles el trabajo a los socios, que no deberán exceder los 63 actuales. Solo por causa justificada y con aviso previo, podrá la MSR vedar el ingreso a alguno o todos los socios. Los socios tendrán credenciales de acceso, ropa de trabajo, baños químicos, agua potable (para consumo, higiene y limpieza), seguridad las 24 horas en el predio, provistos por la comuna. El horario será de 3 a 10 de la mañana y de 16 a 18.

El 100% del material clasificado será de la cooperativa. La comuna correrá con los gastos de reparación y reposición de las herramientas y maquinarias de trabajo.

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