La concejala Pomiglio salió a declarar que el jefe de bloque debería dar un paso al costado. También Pedruzzi, del mismo grupo político de Segre, señaló que, para resguardarlo en lo personal, le recomendaron al concejal que deje su cargo hasta tanto se aclare su situación ante la Justicia
Quien le transmitió la postura fue Fabricio Peduzzi, que forma parte del mismo grupo político de Segre. El jefe de bloque, imputado junto a su secretaria Verónica Abasolo, prometió reconsiderar su postura de resistir hasta último momento en el Concejo y adelantó que la próxima semana podría pedir un apartamiento temporario y voluntario.
Es que la situación de Segre se está volviendo insostenible porque el fiscal Julio Rivero elevó la causa a juicio y la Carta Orgánica establece, en su artículo 143, que un funcionario en esas condiciones debe ser suspendido sin goce de haberes. El concejal está acusado de usar un documento privado adulterado -la famosa factura de 12 pesos en criollitos que terminó convirtiéndose en una boleta de 312 pesos- y de intentar defraudar a la administración pública. La misma imputación alcanza a Abasolo.
El bloque se reunió el lunes por la noche y, según relataron cuatro participantes del encuentro, el análisis se dividió en dos: por un lado, en lo jurídico juzgaron que, antes de suspender a Segre, esperarán el dictamen del fiscal municipal, Hernán Di Santo, sobre el artículo 143. Es decir, si corresponde apartar al concejal sólo con la requisitoria de elevación a juicio o si hay que esperar a que la citación quede firme. Pero en lo político y personal juzgaron que lo mejor sería que Segre dé un paso al costado, un gesto que ya el radicalismo había pedido ni bien se inició el escándalo, hace ya un mes.
"Más allá del análisis jurídico, desde el punto de vista de si Segre debió o no continuar en su puesto, fue unánime la posición del bloque de que lo conveniente sería que solicitara una licencia a su cargo y a su condición de jefe de bloque. Ese es nuestro consejo. Por supuesto, que se trata de una decisión que debe tomar el propio Gustavo. Pero nosotros creemos que, desde lo humano, por el desgaste que produce un puesto de tal exposición, lo mejor es la licencia. Y nosotros vamos a apoyarlo. Le transmitimos al concejal que su exposición personal era muy mala para él y para el trabajo diario, más en un cuerpo colegiado", indicó Fabricio Pedruzzi.
Durante la mañana, quien había roto el hielo y se había animado a plantear públicamente la necesidad de que Segre diera un paso al costado fue Viviana Pomiglio, vicejefa del bloque. En declaraciones radiales, la concejala había señalado que, si bien confía en la honorabilidad de Segre, la situación se ha hecho ya insostenible y, por lo tanto, lo mejor sería que se aparte temporalmente de su cargo.
Según manifestaron ayer fuentes del oficialismo, el jefe de bloque no está concurriendo actualmente al Concejo y la semana próxima oficializaría el pedido de licencia.
"Considero que va a adoptar la actitud de tomar una licencia pero por una cuestión de su propia salud. Esta situación ha dañado a todos, porque a nadie le cae en gracia ver a un colega en una situación personal tan fea", manifestó la concejala socialista Viviana Yawny. Dijo que, a su entender, desde lo jurídico habría que esperar que la elevación a juicio quede firme antes de definir el apartamiento de Segre. Sin embargo, agregó que en la situación del jefe de bloque también hay que considerar cuestiones políticas y personales.
Jure negó que se venda el 100% de Gamsur
El intendente Juan Jure rechazó ayer de plano la posibilidad de que la empresa mixta Gamsur pase a ser totalmente privada. La versión circuló periodísticamente pero el jefe comunal dijo que la rechaza absolutamente.
Por ahora, lo que ha planteado el gobierno municipal es que una empresa norteamericana, Innviron, presentará una propuesta en los próximos días para invertir 60 millones de dólares en la construcción de una planta de reconversión de residuos en Río Cuarto. Pero, además, esa multinacional también se quedaría con la mayor parte de las acciones de la mixta y, por lo tanto, pasaría a ser la principal responsable por la prestación del servicio de recolección y alumbrado.
La intención del gobierno es vender entre el 90 y el 95 por ciento de las acciones; así, se garantiza que el Estado siga conduciendo la presidencia de Gamsur.
Según pudo saberse ayer, la norteamericana Innviron también tiene presencia en Villa María, donde se asoció con una empresa argentina para prestar el servicio. Si se concreta el desembarco en Río Cuarto, las tres ciudades kirchneristas de Córdoba tendrían los servicios de Innviron, una marca que está en 500 ciudades del mundo.
En las próximas horas, el fiscal Hernán Di Santo daría su opinión sobre la situación de Segre.
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