La nueva reunión paritaria entre los sindicatos de trabajadores municipales de la mayoría de las ciudades de la provincia y los representantes de las intendencias y las comunas se cerró ayer sin acuerdo y con pronóstico de más medidas de fuerza. Si bien los gremialistas aceptaron el 20 por ciento ofrecido por las autoridades, rechazaron en forma tajante cobrar la mitad del aumento en el primer semestre y el resto a partir de julio próximo.
Los representantes de las intendencias y las comunas oficializaron a los integrantes de la federación que agrupa a los sindicatos de trabajadores municipales de la provincia (Festram) la propuesta diseñada durante el plenario del martes: una suba del 20 por ciento como política salarial para 2010.
La oferta sintonizó con el porcentaje de aumento reclamado desde un principio por los sindicalistas, aunque las diferencias afloraron con la metodología de implementación del incremento.
Es que los intendentes y los jefes comunales impulsaron el pago de un diez por ciento del aumento en un semestre y el restante a partir de julio.
Pero los municipales vienen exigiendo que el incremento salarial sea retroactivo a febrero. Y recordaron que el reclamo se sustenta en el impacto de la inflación registrada en 2009 y los primeros meses de 2010 en los bolsillos de los trabajadores.
Sin señales de acuerdo, los participantes de la negociación paritaria resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el jueves, cuando vuelvan a verse las caras. En tanto, la Festram convocó a una reunión para el martes en la que evaluará los pasos a seguir.
Ese día iba a comenzar una nueva medida de fuerza de 48 horas, que fue desactivada (junto a una movilización a Rosario) en función de la propuesta elaborada durante el último plenario de intendentes y jefes comunales.
No obstante, distintas fuentes sindicales coincidieron frente a este diario respecto de la intención de profundizar el plan de lucha de no haber un ofrecimiento superador y, especialmente, encarar movilizaciones que amplifiquen su malestar. En tanto, el Palacio de los Leones recurrió a la Justicia para minimizar el impacto público de futuras huelgas (ver página 4).
Sobre los tiempos de la negociación, los municipales tampoco descartaron que las intendencias y las comunas "estén especulando con la posibilidad de obtener más recursos".
Por eso recordaron las expectativas puestas en el presunto repunte de la recaudación nacional, que significaría mejores ingresos en concepto de coparticipación federal.
Ratner, en tanto, se mostró preocupado por la conclusión a la que llegó un grupo de intendentes del Gran Rosario luego de reunirse el jueves en Rosario: les es muy difícil otorgar la suba del 20 por ciento que quieren sus empleados.
En ese sentido, el secretario de Gobierno municipal, Fernando Asegurado, había alertado que afrontar ese porcentaje implicará la reprogramación del presupuesto, afectando la prestación de servicios.
"Algunas de esas voces integran la paritaria. Es algo que le resta seriedad a cualquier tipo de acuerdo", sentenció el dirigente. Los municipales habían concluido el jueves un paro de 72 horas en demanda de un aumento.
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