Los ministros de Obras Públicas de Corrientes y Santa Fe se reunirán hoy en Rosario para acordar el día de la reunión de ambos mandatarios, para impulsar el puente Lavalle-Avellaneda.
Godoy comentó a este diario que aprovechará la oportunidad para reunirse con su par santafesino, Julio Schneider, con el que intentará acordar el día, la hora y el lugar de reunión que finalmente tendrán los gobernadores de sus provincias.
Se trata de un encuentro que el mandatario de Corrientes, Ricardo Colombi (UCR), y el de Santa Fe, Antonio Bonfatti (socialista) vienen postergando desde marzo de este año.
Los gobernadores tienen pendiente la firma de un nuevo “compromiso” para la concreción del puente Lavalle (Corrientes) y Avellaneda (Santa Fe), con el que pretenden llegar a la presidente de la Nación, Cristina Fernández, y al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; para que definan el financiamiento y el inicio de la construcción del viaducto.
“Voy a reunirme en Rosario con el ministro Schneider para acordar el día y lugar de reunión del gobernador Colombi y Bonfatti. Posiblemente se podría concretar la semana que viene”, adelantó ayer a época el Ministro correntino.
Lo que Colombi ahora pretende rubricar con Bonfatti, ya lo hizo con el anterior gobernador de Santa Fe Hermes Binner a finales de agosto de 2010. Algo que también fue elevado al Gobierno nacional pero que no tuvo demasiadas repercusiones.
Sobre el puente, Aníbal Godoy reiteró que ya está listo el proyecto ejecutivo, con traza definitiva y pliegos licitatorios terminados. Que hoy tiene un presupuesto de US$800 millones y plazo de ejecución de 4 años. Sólo falta determinar quién y cómo se financiará la construcción, y el posterior llamado a licitación pública nacional e internacional. Es considerada una “obra estratégica”, que agilizaría el corredor bioceánico que unirá el Atlántico con el Pacífico por la Ruta Nº123.
época supo también que existen empresas internacionales interesadas en financiar la construcción del puente, como “Techint” y “Panedile”. La propuesta de estos capitales es aportar parte del financiamiento y luego tener la concesión de la obra pública para explotarla y recuperar la inversión.
Pero al ser un proyecto de obra tan grande, Corrientes y Santa Fe intentan que la Nación también se interese para conseguir financiamientos de organismos internacionales como Banco Mundial o la corporación Andina de Fomento, para el que conciben la posibilidad de un “financiamiento mixto”, entre empresas internacionales y el Ejecutivo nacional a través de líneas de créditos.






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