Era un simple cumpleaños de 16 al que por error la adolescente no les aclaró que era íntimo. Fueron unos 3000 jóvenes a la localidad de Haren. Choques con la policía, saqueos y quema de autos y comercios. Estupor en el país.
Annette Birschel.
Tras la terrible noche vivida en Haren, la pequeña localidad holandesa arroja una imagen desoladora con cristales rotos, piedras y vallas por las calles. Escaparates destrozados, coches quemados y un paquete de detergente esparcido por el suelo ante un supermercado que fue saqueado. Este es el resultado de la fiesta convocada por Facebook que acabó en batalla campal. Cientos de vándalos se enfrentaron durante la pasada noche a la policía, saquearon negocios y quemaron coches y almacenes.
Los ciudadanos no salen de su asombro. "Hemos pasado miedo toda la noche", señalaba un anciano que retiraba los escombros del jardín delantero de su casa. "¿Por qué no lo impidió la policía?" Y esa misma pregunta se la hacían ayer muchos holandeses.
Todo comenzó con una equivocación. Merthe quiso invitar a sus amigos en Facebook a la fiesta por su 16 cumpleaños, pero la joven se olvidó de indicar que se trataba de un evento privado y 30 mil "amigos" de la red social se sumaron a la invitación. La joven canceló la fiesta y tanto el alcalde de la localidad como la policía lanzaron advertencias, pero no sirvió de nada. Unos 3000 jóvenes, según las estimaciones, acudieron a la localidad, entre ellas Lindsay y Annemiek, también de 16 años. "Sólo queríamos divertirnos", dijo Lindsay. "Pero en un momento dado no tuvimos otra opción que salir corriendo", admitió.
El jefe de la policía regional, Oscar Dros, indicó que unos 200 vándalos planearon los ataques. "Cabecillas expertos de todo el país actuaron con mucha violencia y agresividad", añadió.
Los autores de esta acción no son unos desconocidos. "Existe una generación de hooligans del fútbol", aseguró recientemente en un estudio el Instituto de Seguridad y Gestión de Crisis.
Los barrabravas holandeses son conocidos en toda Europa. De acuerdo con el estudio, desde hace unos años acuden estos vándalos a otros eventos. Son más violentos y se movilizan rápidamente a través de las redes sociales.
"La violencia no ha remitido hasta ahora", dijo el alcalde Rob Bats, que quedó perplejo con los acontecimientos, al igual que probablemente los 18 mil residentes de esta pequeña población, en su mayoría gente con dinero, con grandes casas unifamiliares, muchas de ellas con jardín. Pero Holanda dejó hace tiempo de ser una país sin altercados.
En 2009, una fiesta en la playa en Hoek van Holland desembocó en una actuación policial en la que los agentes abrieron fuego y un hombre murió. Todos los años en Nochevieja hay disturbios en varias ciudades del país, se queman coches y los vehículos de la policía, las ambulancias o los camiones de los bomberos son blancos de los ataques.
En esta ocasión le tocó a Haren. A los culpables se les castigará rápidamente y se les impondrán penas duras, dijeron las autoridades. Pero alcalde Bats instó a la reflexión: "Los padres y los jóvenes, pero también Twitter y Facebook y otros medios deberían reflexionar sobre su responsablidad." «
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