El ascenso del consumo se sustenta sobre todo en la rama tecnológica y de indumentaria deportiva. Indicios de crecimiento económico, una de las causas.
Acompañada por una fiebre mundialista que tiende a romper todos los termómetros mercantiles, en Tucumán, las ventas para agraciar con un presente al "hombre de la casa" crecieron entre un 18 y 20 por ciento respecto a igual período del año pasado, sustentándose, sobre todo, en la comercialización de tecnología y prendas deportivas.
A partir del jueves comenzaron los síntomas que presagiaban un aluvión de personas que sofocaron el centro tucumano, en tanto que ayer fue uno de los picos de movimiento. El impulso de este panorama estuvo dado por el cobro anticipado del medio aguinaldo por parte del personal de algunas empresas, a lo que debe sumarse una reactivación de la economía, enmarcada entre otras cosas en la emisión de moneda que se volcó al mercado.
"Los números demuestran una buena percepción si se los compara con el año pasado, pues en 2009 se padeció el brote de la Gripe A, la crisis económica internacional y el período electoral existente en ese momento, por lo que la gente se retrajo en el consumo y prefirió ahorrar", señaló Vicente Lourenzo, directivo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Para verte mejor... vestido
Así, en los principales centros de venta de electrodomésticos, la vedette, sin lugar a dudas, fueron los televisores LCD cuya "salida" representa, hasta el momento, el 65 por ciento de las compras total de este tipo de aparatos electrónicos, mientras que si la ponderación se la establece con relación al 2009, gerentes y responsables de salón de dichos locales, estiman un crecimiento cercano al 150 por ciento. Si se tiene en cuenta que esta tecnología de avanzada aglutina precios en el orden de los 3.500 pesos en adelante (dependiendo de la marca elegida y la proporción en pulgadas del producto) el colchón de recursos que se destinaron a este privilegio visual superó todas las expectativas, tanto en acumulación de dinero como en unidades vendidas.
En este sentido, cabe señalar que las empresas crediticias, en su mayoría respaldadas por una entidad bancaria, dispusieron de innumerables paquetes alternativos para el financiamiento, que se esquematizaron desde las 12, 36 y hasta 50 cuotas fijas y sin intereses.
Los bolsillos de los comerciantes fueron las redes que cobijaron los remates dinerarios de la ciudadanía y qué decir de las tiendas deportivas, especialmente aquellas que se encuentran en el núcleo del microcentro capitalino, donde una gran cantidad de personas dejaban en off-side a los vendedores cuando les requerían la casaca de la Selección argentina de fútbol, cuyo stock, debido a la alta demanda, se vio resentido por algunos días (en especial los talles que más se vendieron fueron los Medium y Large).
Al respecto, la suma que se debió erogar para engalanar a papá con la "celeste y blanca" esperemos no se convierta en un gol en contra cuando observe su propio resumen de cuentas, pues la casaca oficial se encuentra cotizada en 299 pesos (tanto titular como alternativa) pero se puede optar también por la remera de entrenamientos (269) o bien la chomba del combinado de AFA con un precio cercano a los 169 pesos.
El modelo más requerido fue el clásico, algunas señoras osaron reclamar el entallado (casi pegado al cuerpo) para exaltar o presumir de las cualidades físicas de sus maridos.
También es necesario recalcar que esta venta en particular sirvió como "colectora" de las tiendas deportivas para ofrecer sus otros productos, por lo que las zapatillas (en especial aquellas de las tres banditas) tuvieron una demanda considerable (desde los 175 hasta 380 pesos, las más solicitadas) además de los conjuntos para actividad física (entre 250 y 500 pesos) confeccionados en algodón o bien en frisa.
Comodidad y elegancia
Por otra parte, la utilización de la gama futbolística no sólo redundó en prendas para el modelaje externo, sino que como nunca el "nacionalismo" es llevado hasta el punto de la intimidad, pues se registraron buenas cosechas en el erario de las casas o boutique masculinas, donde bóxers o calzoncillos estampados con los colores patrios resultaron surtir efecto en las preferencias de los papás. Aquí, los precios fueron bastante accesibles ya que no superaban los 35 pesos la gama de estas prendas. El panorama en algunas marroquinerías tampoco fue desalentador, tanto agendas (45-160 pesos), portafolios (significativamente aquellos para colocar computadoras portátiles -150- ) y billeteras (en sus presentaciones símil cuero de buena calidad a 35 pesos o bien en cuero original desde 55 en adelante) se convirtieron en la opción tradicional de cada año.
Asimismo, la elegancia nunca marca su ausencia para estas fechas y mereció un lugar en el placard de papá. Buzos y chalecos de lana (entre 35 y 155 pesos, promedio) se llevaron todas las apetencias, en tanto que el cliché con las corbatas (desde los 30 pesos) es un ritual sagrado que perdura en el tiempo.
El aroma de un paseo cultural
Para apaciguar un poco la emoción que está deparando la buena racha de la Selección de fútbol, siempre es bueno terminar la jornada cultivando el conocimiento adentrándose en la magia y aventura de la lectura. Para ello, las principales librerías destacaron como los títulos más requeridos a "Secretos de familia" (Magdalena Ruíz Guiñazú), "Caída libre" (Joseph Stiglitz) dentro del género de no-ficción. Mientras que novelas como "El asedio" (Arturo Reverte) y "Los hombres que no amaban a las mujeres" (Stieg Larsson) se impusieron en la rama de ficción. Sin embargo, los que se mantuvieron casi al tope dentro de la franja etaria entre los 35 años en adelante fueron aquellos escritos con un cariz meramente político, tales los casos de "Qué les pasó" (Ernesto Tenembaum) y "El Dueño" (Luis Majul), ambos libros que versan sobre los puntos oscuros de las gestiones de gobierno kirchneristas.
Para seguir presa de los encantos cautivadores masculinos, las señoras optaron, en la rama de las fragancias o perfumes, por la calidad y el buen precio. Así, si bien no destinaron una suma cuantiosa de dinero en estos productos, los que llevaron se caracterizaron por su aroma (en especial aquellas que conjugan la bergamota y musgo de roble y las cítricas o pino) y un valor medianamente accesible, entre los 55 y 280 pesos.
Finalmente, Lourenzo indicó que se espera un ascenso en el sector gastronómico y hotelero que se asentará en la oferta turística producida por el fin de semana largo en conmemoración por el Día de la Bandera, ya que de acuerdo a las proyecciones de CAME se espera un incremento en las operaciones cercanas al 30 por ciento.


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