Se creó el fideicomiso para ayudar a la Escuela Oral de Mar del Plata

Las autoridades de las bolsas local y de Buenos Aires manifestaron su interés en orientar esfuerzos hacia emprendimientos que se distingan por ser socialmente responsable.
Con el objetivo de estructurar un sistema de financiación y ayudar a los chicos que no tiene posibilidades de tratarse en Bueno Aires, ayer se celebró formalmente la creación del contrato de constitución del fideicomiso social "Escuela Oral Mar del Plata".

Durante la celebración se contó con la presencia del presidente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi; el presidente de la Bolsa de Comercio de Mar del Plata, Fernando Piovano; el vicepresidente de la Bolsa de Comercio local, Eduardo Pezzati; el presidente de Mar del Plata Bursátil SBSA, Horacio Atkinson; el director de Mar del Plata Bursátil SBSA, Jorge Vives; la directora de la Escuela Oral Mar del Plata, Ana Clara Cardozo; la docente e impulsora de este proyecto educativo, Cynthia Rodríguez y otras autoridades de ambas instituciones.

Tanto Adelmo Gabbi como Fernando Piovano, en el marco de la responsabilidad social empresaria de las entidades que presiden, manifestaron su interés en orientar esfuerzos hacia emprendimientos que se distingan por ser socialmente responsables. En este contexto, se seleccionó a la Escuela Oral Mar del Plata "como destinataria de la financiación que se canalizará a través de éste vehículo fiduciario", expresó Fernando Piovano.

La creación de esta institución educativa fue concebida con la fuerte preocupación de ofrecer una propuesta educativa sólida a las familias de los niños sordos residentes la ciudad y sus alrededores que no tienen la posibilidad de trasladarse a Buenos Aires para recibir esta metodología de trabajo que busca compensar, de alguna manera, su discapacidad auditiva.

La Escuela Oral Mar del Plata surgió de la necesidad de crear un nuevo espacio educativo que les enseñe a los niños sordos e hipoacúsicos a escuchar a través de nuevos tecnologías disponibles (implantes cocleares o audífonos de gran potencia) y a desarrollar al máximo la expresión oral y el pensamiento, a través de una educación integral basada en la filosofía auditivo oral.

"Los niños que se encuentran en un programa educativo con esta metodología se benefician con la obtención de excelentes resultados en cuanto al desarrollo del lenguaje, altos niveles de inteligibilidad del habla, cualidades de la voz muy naturales y, por sobre todo, una verdadera integración escolar y social, lo cual modifica en forma significativa su calidad de vida y la de su familia", comentó Cardozo.

Comentá la nota