Cómo se defina el espinoso caso por la tercerización del pago de deudas de tasas marcará la gestión del intendente Inza. El radicalismo y el FAP presentarán una denuncia penal. La estrategia de ediles kirchneristas. Seguidilla de buenas noticias desde la Comuna. Lecciones que deberían aprenderse.
Desde la oposición se seguirá metiendo el dedo en una llaga que, ciertamente, aún no se cerró. En las últimas horas desde el radicalismo y el Frente Amplio Progresista se resolvió llevar a la justicia el expediente relativo al intento de tercerización del cobro de deuda por tasas municipales. También se incluirían las copias certificadas de las actas de la interpelación que solicitó la edil de la UCR Andrea Marina.
Radicales y FAP argumentan que sean los tribunales los que dictaminen si hubo ilícitos, que se estudie el proceso y si hay argumentos suficientes para el inicio de una acción penal. Sobre la cuestión hay distintos escalones. La coincidencia es unánime sobre el despropósito de todo el trámite pero las miradas son divergentes en cuanto a que no se llegó a concretar dolo hacia la Comuna. ¿Alcanzará? Entran a jugar aquí las intencionalidades y el freno a tiempo del Ejecutivo a partir de la denuncia del FAP. ¿Esto podrá evitar el paseo de funcionarios por el edificio de la avenida Perón o en sí mismo la elaboración de ese expediente es un acto ilegal o negligente?
De lo judicial a lo político
Para salvaguardar la gestión del intendente José Inza no debería quedar una sola duda ya que las suspicacias se han ido apilando con el correr de los días. Porque es verdad que un aspecto es el judicial pero el otro es el político y de gestión. Si se cree en la buena fe del Jefe Comunal esta fue una lección dura y que expresa claras falencias administrativas además de la manipulación para el armado de un fenomenal negocio de más de treinta millones de pesos para una empresa.
¿Quedó todo desarticulado a partir de la renuncia del promotor de esta licitación, el ex secretario Néstor Requelme; fue el único ideólogo? Inza no debería dejarse llevar, junto a sus íntimos y pocos colaboradores, que está merodeado por un contubernio del que ni siquiera serían ajenos algunos sectores del kirchnerismo. Es cierto que la paranoia es una asidua visitante en la cabeza de algunos de quienes mandan este país pero obnubila la mente.
Los concejales oficialistas (algunos) tejen una estrategia para forzar al intendente a que efectúe los cambios que ellos visualizan necesarios, que se pliegue al diálogo y reforzar, a su vez, la gestión. "¿Te crees que esto no trasciende a Azul y que ´arriba´ no nos están mirando? Fijate Tellechea (por el intendente de Necochea suspendido en su cargo por el Concejo Deliberante) ni (Gabriel) Mariotto lo salvó", reflexionó un edil del Frente para la Victoria.
Dar buenas noticias
En este contexto el Jefe Comunal tomó oxígeno con la buena noticia que llegó desde La Plata sobre la represa La Isidora, un tema que lleva más de veinte años dando vueltas por la provincia y que, presuntamente, vendría a paliar en gran medida la problemática de las inundaciones en el partido de Azul. Que la bicameral en la Legislatura le haya dado luz verde para incorporarla en el fideicomiso que incluye la construcción de cuatro diques en el ámbito bonaerense para el año venidero es un avance. Son unos 140 millones de pesos y habrá que aguardar los siguientes pasos burocráticos y el llamado a licitación. ¿Por fin se concretará?
La administración municipal necesita, finalizando el primer año de mandato, "dar buenas noticias". Se informó sobre la pavimentación de cuadras sueltas en distintos barrios para ir cerrando sectores. Se reactivó una obra que tiene un financiamiento propio con el aporte que realizan todos los vecinos a través del fondo de pavimento (unos 300 mil pesos mensuales) más créditos que ya estaban otorgados o en curso. Durante el 2012 es muy poco lo que se hizo. Hay que sumar la reparación del pavimento en la estación de ómnibus. "Requelme estaba sentado sobre el dinero" dicen maliciosamente en los pasillos de la Comuna. La premisa fue pagar los sueldos, claro, pero no basta.
También se anunció el avance en la construcción de las casas para los vecinos del barrio San Martín de Porres a través de un programa especial del Ministerio de Infraestructura de la Nación que incluye mano de obra de cooperativas y las tareas en el balneario municipal, con alguna tercerización de pintura cuestionada.
Sueldos municipales
La convocatoria a los gremios municipales al consejo del salario es otro gesto político. Quizá un poco tarde ya que el presupuesto debería haberse elevado al Concejo pero el Ejecutivo necesita aliviar la presión. Para colmo tiene una carga en los haberes que insumiría más de la mitad de los gastos presupuestados. La presencia de dirigentes y militantes del Sindicato de Trabajadores Municipales al frente de Omar Varela el lunes pasado en la interpelación para dar su apoyo al Intendente marca claramente los vericuetos de una relación engorrosa. Una suerte de toma y daca con un tercero en discordia como es el otro gremio SOEMPA. ¿Alcanzarán un acuerdo?
El propio Inza lo admitió. Este ha sido un año difícil en lo económico, con menor coparticipación y gastos de funcionamiento en alza. Hay que sumar las inundaciones y los trabajos hidráulicos que se emprendieron si bien son dineros que se recuperarían. ¿La ida de Requelme hará revisar los pomposos anuncios sobre materia financiera y de un nuevo ciclo en la Comuna? Se estima que en el 2013 se liberarán fondos y podría haber un alivio. Lo cierto es que las proyecciones indican que ni el déficit ni la deuda flotante mejorarían notablemente cuando termine este año.
Son muchas las tareas por delante que tiene el Intendente. Primero renovar los votos de confianza que lo llevaron donde está. No puede dejar que se vaya diluyendo la idea del cambio. Segundo, aprender las lecciones que le impone la implacable realidad.

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