El intendente Zamora en Río Tercero, durante la visita a las industrias químicas. El viajero que habló con este diario también contó que “sólo se registró la explicación introductoria”.
La visita a las industrias químicas se realizó el martes de la semana pasada. Además de Zamora y otros integrantes del Ejecutivo, también viajaron integrantes del Concejo Deliberante y medios periodísticos de Acha y de la provincia.
Entre los concejales, estuvieron los oficialistas Francisco Culla y Ariel Segurado, junto a la presidenta del cuerpo, Adriana Domínguez. También representantes de la oposición: Anahí Albando (PJ) y Adriana Lehr (Comunidad Organizada).
Desde la comuna achense explicaron que “el viaje estuvo sustentado en una serie de visitas guiadas que incluían el contacto con responsables de la empresa Frío Industrias Argentina S.A. y tras el arribo a Río Tercero, alrededor del mediodía, se dieron las primeras charlas técnicas, a cargo del director técnico de FIASA, ingeniero Marcelo Silva”.
“Posteriormente, y tras evacuar algunas de las inquietudes vertidas por los presentes, la comitiva se trasladó hacia la planta de clorosoda y derivados de la empresa Atanor, ubicada en el parque industrial de la ciudad, una industria modelo en su tipo, donde se pudo establecer contacto con la última tecnología aplicada para la producción de químicos”, se dijo oficialmente.
Y se agregó: “En un detallado recorrido por las distintas fases de producción, se brindaron diferentes aspectos de los volúmenes de fabricación, insumos básicos (agua y sal), cantidad de operarios, normativas de seguridad y peligros potenciales junto al plan de emergencia, siendo abordado también el aspecto más controvertido acerca de la posibilidad de instalación de una planta química en General Acha: la
contaminación ambiental”.
En San Luis, Zamora y la comitiva oficial tomaron contacto con otra de las industrias de FIASA -la planta establecida en el parque industrial de Villa Mercedes-, productora de gases refrigerantes y derivados.
Allí, los responsables técnicos de la empresa pusieron a disposición de los visitantes “toda la información acerca de su aspecto productivo y de seguridad”. Tras el desarrollo de una charla técnica -“rica en detalles acerca de los diferentes procesos químicos”, indicaron- se hizo una recorrida por las instalaciones de la planta por espacio de aproximadamente dos horas.
¿Y las medidas
de seguridad?
El viajero que habló con este diario, pero pidió reserva de su identidad, también contó que “sólo se registró la explicación introductoria del ingeniero Silva (propietario de FIASA) y una planta que han comprado, donde procesan un producto destinado a pozos petroleros y un porcentaje menor a productos lácteos”.
“De manera que, por lo que pudimos observar, no se puede especificar qué medidas de seguridad tienen en vigencia y qué medidas se adoptan en ese sentido”, agregó la fuente.
El informante también aclaró que “por las explicaciones que nos dieron, el suministro de agua, caudales y calidad, puede ser un tema solucionable... pero para ello debe existir una decisión política y transparencia empresarial”.
La firma FIASA busca instalar la planta de clorosoda en Acha, fundamentalmente por la ubicación estratégica de la ciudad respecto al Acuífero del Valle Argentino. Los empresarios también citan la cercanía con la salida al mar para los derivados exportables.

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