El gobierno quiere mostrar que los argumentos que enarbolaron pobladores de General Acha no tienen fundamento. Invitará a todos los interesados a escuchar la exposición de los investigadores que estudiaron el acuífero.
La novedad fue confirmada por un alto funcionario del gobierno pampeano, quien reconoció también que recibió de parte de uno de los equipos un anticipo de los resultados de su estudio. El funcionario no quiso anticipar información, pero en su entorno se lo ha escuchado decir que las conclusiones dicen que no habría ningún impacto negativo en la instalación de la fábrica. "Lo que tengo es un correo electrónico con algunas conclusiones, no tengo la carpeta con el estudio completo", aclaró el funcionario.
La persona consultada informó que están trabajando activamente para presentarle a la sociedad los resultados de esos dos estudios y mostrar que la planta en General Acha no significaba un riesgo cierto de contaminar el acuífero del Valle Argentino, o agotar sus napas. Este fue el fantasma que hizo circular un numeroso grupo de ciudadanos de General Acha, que logró imponer su criterio al Concejo Deliberante y sancionar una ordenanza que le cerró la puerta a Fiasa.
Por eso, cuando se presenten los estudios, una parte importante de los invitados a la exposición serán los otros intendentes pampeanos, en especial aquellos cercanos a las salinas de donde obtendría su materia prima la fábrica industrial. "Desde que General Acha dijo que no, son muchos los que nos han llamado para preguntarnos si ya se sabe cuál es el nuevo lugar", confesó el funcionario.
La invitación alcanzará a todos los sectores de la comunidad a fin de que todos conozcan de boca de sus propios autores cómo se hicieron los estudios y cuáles fueron sus conclusiones. La presentación se concretará en el auditorio de Vialidad Provincial. "En una o dos semanas, no más", limitó la persona consultada. Legisladores, funcionarios, concejales, dirigentes de organizaciones sociales y ambientales, docentes de la Universidad Nacional de La Pampa, colegios profesionales y los medios de comunicación, serán los principales destinatarios de la audiencia pública.
Estudios.
Los estudios fueron solicitados por la empresa Fiasa en el marco de la Evaluación del Impacto Ambiental que debe realizar el gobierno -en este caso a través del Ente de Políticas Ecológicas- sobre proyectos industriales de estas características.
Cuando el Concejo Deliberante de General Acha se apuró a prohibir la llegada de Fiasa, el gobierno pidió a la firma que, aún así, no dejara los estudios inconclusos y mostrara a toda la población que ese tipo de decisiones no se pueden tomar al calor de sospechas, presunciones o tendencias momentáneas, sino que deben fundarse en estrictos criterios técnicos.
Uno de los estudios fue encargado a la Universidad Tecnológica Nacional. Se refiere al comportamiento del ambiente y analiza los riesgos ante posibles situación de contaminación. El otro se pidió al Instituto de Hidrogología de Llanuras -un calificado departamento de la Universidad Nacional de Centro de Buenos Aires- que analizó el comportamiento del acuífero de acuerdo a la demanda de agua de la fábrica.
El que está en manos del gobierno -o por lo menos un anticipo- sería el primero de ellos.
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